Por qué movilidad es distinto de efectividad

Estamos inmersos en la moda de la movilidad, una moda inteligentemente promovida por los fabricantes de tecnología para fomentar la venta de sus productos. Nada que objetar hasta aquí. Ahora bien, ¿es tan «guay» la movilidad como la pintan?

Evidentemente, cualquier avance tecnológico que aumente la libertad de las personas a la hora de elegir qué hacer en cada momento parece, al menos a priori, algo positivo. En el caso concreto de las tecnologías móviles, el acceso ubicuo a la información posibilita un elevado nivel de independencia y ha dejado en gran medida obsoletos, al hacer innecesario concurrir con otras personas en el tiempo y en el espacio para poder trabajar, conceptos como «centro de trabajo» o «jornada laboral».

Ya sabemos, sin embargo, que las cosas son como tú, es decir, que las tecnologías no son buenas ni son malas en sí mismas, ya que todo depende del buen o mal uso que se haga de ellas. Por desgracia, el acceso a tecnología móvil va normalmente desprovisto de la información y de la formación necesarias sobre buenas y malas prácticas relacionadas con el uso de dicha tecnología, lo que da lugar a que, con frecuencia, estas herramientas, que en teoría están al servicio de las personas, acaben esclavizándolas.

Desde el punto de vista de la efectividad, lejos de contribuir a un aumento de la productividad, las tecnologías móviles mal utilizadas se han convertido en un «agujero negro productivo», es decir, en un problema mayor que el que inicialmente pretendían solucionar, como vienen apuntando diversos medios desde hace años.

Si nos centramos en los profesionales del conocimiento, las tecnologías móviles aún no han logrado el suficiente grado de desarrollo como para convertirse en una alternativa funcionalmente equivalente a las tecnologías estáticas. A día de hoy, las tecnologías de movilidad son un problema grave a la hora de desarrollar determinados hábitos productivos  asociados a altos niveles de rendimiento – recomendados por las metodologías más avanzadas en efectividad y productividad personal, como GTD® y OPTIMA3®.

En concreto, los hábitos críticos para la mejora de la efectividad, como Aclarar y Organizar (en GTD®) o Evidenciar (en OPTIMA3®), son además los más exigentes desde el punto de vista cognitivo, y por ello requieren de unas mínimas condiciones ergonómicas para poder llevarse a cabo de forma adecuada. En concreto, Aclarar, Organizar o Evidenciar requieren un teclado adecuado en el que poder escribir por encima del umbral mínimo de eficiencia de 60 palabras por minuto o una pantalla lo suficientemente amplia como para poder acceder concurrentemente a diversas fuentes de información y reducir al máximo las necesidades de scroll.

Las consecuencias del incumplimiento de estos «mínimos ergonómicos» son nefastas, ya que suponen la desaparición del hábito productivo o su sustitución por otros de eficacia considerablemente inferior, cuando no directamente contraproducentes.

Conocer hasta qué punto las tecnologías móviles perjudican las actividades de mayor valor añadido de los profesionales del conocimiento es de máxima importancia para todas aquellas personas y organizaciones interesadas en aumentar su rendimiento. A pesar de ello, esta realidad es desconocida para muchas de ellas o, peor aún, pasada por alto, con las consecuencias de falta de claridad, dificultad de enfoque, sensación de pérdida de control y máximos niveles de estrés que todos conocemos.

Si tenemos claro que el microondas no es la herramienta óptima para guisar unas lentejas, ni la Thermomix para asar un pollo, ¿por qué cuesta tanto entender que las herramientas de movilidad no pueden ser buenas para todo? La tecnología bien utilizada puede ser extremadamente útil, pero la tecnología mal utilizada es desastrosa en términos productivos.

La solución a este problema es sencilla. Igual que son un freno para hábitos como Aclarar o Evidenciar, las tecnologías móviles pueden ser de gran ayuda en el desarrollo y mantenimiento de otros hábitos productivos, como Capturar (GTD®) o Registrar (OPTIMA3®), entre otros muchos. Se trata de utilizar la tecnología móvil cuando aporta valor y evitar caer en la tentación de hacerlo cuando resta.

La clave es entender que lo que hace efectiva a una persona rara vez es la tecnología sino el uso que hace de ella. Y el uso que hace de ella es la expresión de los hábitos productivos o improductivos que tenga esa persona. Por eso, es fundamental tener claro que movilidad es distinto de efectividad y centrarse más en mejorar la efectividad que la movilidad.

#efectividad2017: Aprendiendo a descubrir el poder de enfocarse

El pasado viernes 9 de junio tuve el placer de participar en un evento organizado por la Escuela Jung de Alto Rendimiento en Madrid bajo el título «El Poder de enfocarte en tus áreas de mayor éxito».

Como en otras ocasiones anteriores, mi intervención forma parte de la iniciativa que, bajo el nombre «2017: año de la efectividad», estamos llevando a cabo desde OPTIMA LAB en los últimos meses, con el fin de dar a conocer al mayor número posible de personas los beneficios que pueden obtener del desarrollo de esta competencia.

Como sabes – si me sigues habitualmente – suelo prodigarme poco en este tipo de eventos ante grandes audiencias, ya que prefiero formatos más reducidos. Sin embargo, esta ocasión era especial y bien justificaba una excepción.

La Escuela Jung de Alto Rendimiento facilita a emprendedores, cuyos medios están por definición limitados, el acceso a ponentes de primera línea y a otros recursos formativos que les permiten el desarrollo de competencias clave para su actividad profesional. Su directora, Natividad Pérez (Naty para los amigos), había recibido precisamente el día antes el Premio Empresarial por la trayectoria e innovación de la Escuela Jung y tiene una presencia habitual en los principales medios de difusión, que se hacen eco y reconocen su labor.

Oportunidades como esta para acercar la efectividad personal a cientos de personas no surgen todos los días, así que cuando mi amiga Mónica Galán – fantástica oradora y perfecta maestra de ceremonias – me llamó para plantearme el reto, tuve necesariamente que aceptarlo.

Fue una hora y media intensa ante 300 personas ávidas de aprender y aprovechar al máximo cada uno de los minutos de la sesión, una sensación reconfortante que contrasta con la apatía que en ocasiones muestran algunas de las personas que asisten a los cursos in-company.

Me lo pasé muy bien, y creo que las personas que asistieron también. A pesar de lo comprimido del formato y lo amplio de la audiencia, fuimos capaces de realizar varias prácticas, compartir experiencias, conversar y reír, que también es un elemento clave para aprender.

Excelente sabor de boca y la satisfacción de haber acercado la efectividad personal a personas que, sin duda, sabrán sacar buen partido de ella, tanto en lo profesional como en lo personal. Muchas gracias, Naty y Mónica, por la oportunidad, y adelante con este gran proyecto.

Óptima Infinito cumple 9 años

Y así, como quien no quiere la cosa, este blog cumple años una vez más y se planta en la recta final hacia su primera década en la blogosfera. Un ejemplo claro del poder de las MASS.

Decía el año pasado que había logrado consolidar la «regularidad equilibrada» que llevaba tiempo buscando. Este año, ya consolidada, me he dedicado a disfrutar de ella y, sobre todo, a aprovecharla. El cambio en el día de publicación, del lunes al viernes, me ha permitido además mejorar mis rutinas de trabajo y poder dedicar más atención a la elaboración de los posts. Por otra parte, escribir un único post a la semana también me ha ayudado a poder tratar con mayor profundidad y detalle algunos temas que así lo requieren, como por ejemplo la explicación de conceptos de OPTIMA3®, o sus diferencias con GTD®.

Al principio, temía que estos cambios – el día de publicación y la mayor extensión de los posts – pudieran afectar negativamente al interés por el blog, pero las cifras indican lo contrario, al menos hasta ahora.

Son ya 725 entradas, 50 más que hace un año. En cuanto a suscripciones, en feedly he pasado de los 4.100 del año pasado a 4.500 a día de hoy (+10%). Esta cifra, sumada a las suscripciones por email y a las suscripciones con otros lectores de RSS distintos de feedly totaliza unos 7.400 suscriptores, lo que representa un modesto incremento del 5% en relación con el año pasado.

Lo que sí ha experimentado un aumento muy significativo ha sido el tráfico del blog. En concreto, el número de usuarios únicos pasa de los 172.000 del año pasado a 229.000 (+33%). También sube de forma notable el número de páginas vistas, que ha pasado de 520.000 a 678.000 (+30%). Estoy muy satisfecho con la progresión de estos indicadores, en la medida que parecen dar a entender que los contenidos que publico resultan interesantes.

En cuanto a contenidos, este año he compartido bastantes cosas sobre OPTIMA3®, metodología de segunda generación que comparte principios con GTD® e incorpora los avances más relevantes de los últimos años en efectividad personal. Mi intención es seguir compartiendo información sobre ella en el blog de forma regular para, en algún momento cada vez más próximo, publicar al menos un libro sobre esta metodología.

Aprovecho para comentar por aquí – ya que a menudo recibo consultas vuestras sobre ello – que actualmente no ofrezco formación en OPTIMA3®. La he retirado temporalmente de mi oferta de servicios, pero mi intención es volver a ofrecerla tan pronto haya logrado estos tres objetivos:

  1. Completar el lanzamiento de la formación GTD® oficial en España, con lo que supone de certificación de formadores, traducción, adaptación y logística de los materiales, etc.
  2. Finalizar la metodología OPTIMA3®, incorporando todo el material que he ido recopilando durante los últimos años, a fin de poder ofrecer un producto completo, actual, útil y aplicable.
  3. Desarrollar una oferta de servicios de formación en OPTIMA3® innovadora y que incorpore mis miles de horas de experiencia formando en efectividad personal.

Volviendo al blog, también he escrito sobre otros temas relacionados con efectividad, tanto personal como organizativa. Por ejemplo, he escrito sobre comunicación efectiva, técnicas para potenciar el aprendizaje, estrés laboral o big data. Mi intención es seguir en esta línea los próximos meses, combinando post sobre GTD® y OPTIMA3®, con otras competencias complementarias.

Y ya para terminar (casi me da vergüenza hablar de ello), espero que el tan traído y llevado cambio de «look» para el blog, del que llevo años escribiendo, llegue – por fin – este año, aunque a estas alturas ya no me atrevo a asegurar nada 😉

Por mi parte solo queda darte las gracias por seguir leyéndome un año más y decirte que cuento contigo para seguir adelante en la construcción de este proyecto. Un fuerte abrazo!

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