Cuando vas conduciendo y alguien se te cruza obligándote a frenar en seco la primera reacción es de ira, pero esa ira se puede convertir rápidamente en violencia.
La descarga inicial de adrenalina es una respuesta saludable ante un riesgo o una amenaza, porque te proporciona la energía necesaria para responder rápidamente y protegerte, en este caso dando un frenazo.
Sin embargo la violencia al volante es cualquier cosa menos saludable.
Cuando en el trabajo alguien “se te cruza”, acéptalo en silencio y olvídalo.
“Encasquillarte” en un ataque de ira tiene un coste enorme en tiempo, energía y concentración perdidas, así que si notas que estas a punto de sufrir uno de estos ataques:
- No hagas nada de forma precipitada. Espera a tranquilizarte.
- Date una vuelta o vete a una sala de reuniones con alguien de confianza y desahógate.
- Asegúrate de no descargar tu ira con otros compañeros. Si has tenido un “encontronazo” con un compañero no tiene sentido que te enemistes con todos los demás.
- ¡Olvídalo! No puedes cambiar el pasado. Aprende lo que puedas de la situación y sigue adelante.
En algunos casos es importante afrontar la situación que te ha molestado. ¿Hizo realmente algo mal tu colega? A fin de cuentas está en su derecho de plantear objeciones a tus ideas.
Si realmente ha hecho algo incorrecto, como ridiculizar tu propuesta en lugar de criticarla constructivamente, intenta reunirte a solas con esa persona y dile cómo te ha afectado lo que ha hecho. Es importante que te centres en cómo te has sentido tú y no en culpabilizar a la otra persona.
Es mucho mejor decir “me siento poco respetado y entendido” que “no me respetas ni me entiendes”.
En cualquier caso, deja claros tus sentimientos y tus expectativas y ¡olvídalo!
La ira te roba tiempo y energía. Reaccionar de forma desproporcionada o inadecuada sólo sirve para empeorar las cosas y transmitir una pobre imagen de ti como profesional, así que simplemente, sigue adelante.





























Buenos consejos que ayudan en situaciones de todo tipo…aunque reconozco son bastante difíciles de poner en práctica una vez estoy enojado. Hay que hacer un gran esfuerzo para darse cuenta uno mismo de la situación en la que está, debido a que el cerebro interno ha tomado el control sobre e cerebro cortezal. A mi me ha servido de mucho el contar hasta 10 mientras respiro profundamente o el retirarme educadamente cuando siento que podría perder el control…
PS: Fuera del tema del post, he leído tus comentarios en mi blog, así que estaré pendiente del artículo que mencionas relacionado a la eliminación del depto. de RRHH.
Buen fin de semana.
Muchas gracias por el comentario, SM.
A finales de la semana próxima espero poder difrutar de unos días de vacaciones y dedicar parte del tiempo a escribir unos cuantos posts que me llevan rondando por la cabeza desde hace días.
Sin duda el de la eliminación del depto. de RRHH será uno de ellos. Me encantó tu post y espero que mi réplica esté a la altura
JM
¡Seguro que si…! Nos leemos.
SM
Totalmente de acuerdo, y lo digo por experiencia. Lo difícil es ponerlo en práctica cuando estás enfadado.
Muchas gracias por el comentario, Juan Antonio.
Sin duda es más fácil decirlo que hacerlo pero creo que siempre ayuda ser consciente de lo que implica un tipo de reacción o la otra.
JM
Hace algún tiempo, en Optima Infinito: "El Consejo de los Viernes: ¡Olvídalo!": http://bit.ly/a15ZOh
RT @jmbolivar Hace algún tiempo, en Optima Infinito: "El Consejo de los Viernes: ¡Olvídalo!": http://bit.ly/a15ZOh
♻ @jmbolivar: Hace algún tiempo, en Optima Infinito: "El Consejo de los Viernes: ¡Olvídalo!": http://bit.ly/a15ZOh
RT @jmbolivar: El Consejo de los Viernes: ¡Olvídalo! http://bit.ly/a15ZOh