A menudo nos cuesta un gran esfuerzo quitarnos las cosas de la cabeza y seguramente no sepas muy bien porqué.
La respuesta es sencilla: piensas en algo porque querrías que ese algo fuera distinto de cómo es y sin embargo:
- No has aclarado exactamente el resultado que quieres obtener;
- No has decidido cuál es la próxima acción concreta que debes llevar a cabo para conseguirlo; y/o
- No te has puesto recordatorios del resultado ni de la próxima acción necesaria en un sistema en el que confíes.
Este es el motivo por el que ese algo sigue en tu mente.
Tu cerebro va a hacer todo lo posible por no olvidarlo hasta que haya aclarado en qué consiste ese algo, decidido qué hay que hacer con él y se hayan almacenado las conclusiones en un sistema que tú sepas sin lugar a dudas que vas a revisar tan a menudo como sea necesario.
Puedes tratar de engañar a los demás, pero no conseguirás engañar a tu propia mente porque ella sabe la verdad.
Es más, incluso si ya has decidido cuál es el siguiente paso que tienes que dar, tu mente no te dejará en paz hasta que lo des o hayas escrito un recordatorio en un lugar en el que ella sepa que tú lo vas a mirar sin falta.
Por tanto, si no haces lo que debes, o no lo haces bien e intentas engañar a tu mente, ella se vengará haciendo horas extra y dejándote agotado, no sólo porque continuará presionándote por no haber dado el paso, sino porque habitualmente lo hará cuando tú no puedas hacer nada al respecto, lo que sólo servirá para acrecentar tu estrés.
No hay entradas relacionadas.













Vale, pues ahora entiendo por qué a veces no logro conciliar el sueño hasta haber apuntado esto o aquello….y por que algunas veces tengo la extraña sensación de haber olvidado hacer algo cuando veo que ya todo está hecho…
Gracias por tu comentario, SM. Me alegra verte de nuevo por aquí.
En cuanto a lo que dices, yo duermo con un paquete de post-it y un lapiz sobre la mesilla de noche. Te aseguro que me ha librado de más de un desvelo
JM
Hola JM,
Lo que dices es muy cierto. Hay veces que nuestra mente no nos deja descansar hasta que no zanjamos determinada tarea o por lo menos nos ponemos manos a la obra para hacerla.
La conciencia debe quedarse tranquila aunque nos suponga un esfuerzo inicial.
Gracias por tu aportación, Juan.
Lo cierto es que ese esfuerzo inicial que comentas decrece en la medida en que se va convirtiendo en hábito.
JM
un post muy bueno
@carme: Gracias. Me alegro mucho de que te haya gustado.
JM
Estoy de acuerdo con muchas de las cosas que están en la entrada del blog, pero aquí hay una frase relacionada que dice algo contrario:
El principio básico es que no debes engañarte a ti mismo… y eres la persona a quien es más fácil de engañar. Richard Feynman
Fuente: Frases sobre la Honestidad. Selección de Juan Torres. Editorial Panamericana, Bogotá, 2003
Twitter: jmbolivar
Nos engañamos con mucha facilidad, es cierto. En el contexto de la entrada, se refiere a que si tenemos que hacer algo y no lo apuntamos en un sitio en el que nuestra mente “sepa” que vamos a comprobar posteriormente, no conseguiremos “quitárnoslo de la cabeza” porque nuestra mente seguirá reteniéndolo.
Hace algún tiempo, en Optima Infinito: "GTD: No puedes Engañar a tu Mente" http://bit.ly/b7rMCL
RT @jmbolivar: Hace algún tiempo, en Optima Infinito: "GTD: No puedes Engañar a tu Mente" http://bit.ly/b7rMCL
[...] This post was mentioned on Twitter by Jose Miguel Bolivar, Angela. Angela said: RT @jmbolivar: Hace algún tiempo, en Optima Infinito: "GTD: No puedes Engañar a tu Mente" http://bit.ly/b7rMCL [...]
RT @jmbolivar: GTD: No puedes Engañar a tu Mente http://bit.ly/b7rMCL
RT @ppoHeisenberg: RT @jmbolivar: GTD: No puedes Engañar a tu Mente http://bit.ly/b7rMCL
GTD: No puedes Engañar a tu Mente http://lnkd.in/-HJDtA