No te obsesiones con el mensaje que quieres transmitir hasta el punto de olvidarte de la audiencia a la que lo estás dirigiendo.
Por eso, tanto si vas a redactar un informe, escribir una carta o preparar una presentación, pregúntate antes:
- ¿Quién es la audiencia?
- ¿Qué esperan de esta comunicación o qué van a buscar en ella?
- ¿Qué nivel de detalle desean o necesitan?
- ¿Cómo les va a ayudar a seguir adelante la información que voy a compartir?
- ¿Cuántos antecedentes necesito compartir con ella para que entienda lo que quiero comunicar?
- ¿Qué posibilidad existe de una reacción adversa ante lo que tengo que decir?
- ¿Hasta que punto están familiarizados con la jerga de la empresa o del sector?
- ¿Qué ejemplos les pueden resultar más ilustrativos?
Sea del tipo que sea, cualquier comunicación es más efectiva si dedicas tiempo a tener en cuenta a la audiencia y, además, te llevará menos tiempo prepararla.
Y recuerda: no puedes ir al grano si no sabes con quién estás hablando.
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Hola José Miguel: Me parece muy acertado lo que comentas sobre entender a la audiencia. Creo que es fundamental. Con respecto a mi experiencia de hablar en público, diría que como otras claves: disfrutarlo, pasarlo bien y ser uno mismo. Muchas veces el miedo te juega muy malas pasadas.
Un saludo
Comparto por completo lo que comentas respecto a disfrutarlo, pasarlo bien y ser auténtico.
Es la mejor manera de superar el miedo y conectar con la audiencia.
Muchas gracias por pasarte por aquí y dejar tu comentario.
JM
Hace algún tiempo, en Optima Infinito: "El Consejo de los Viernes: Adapta tu Mensaje a la Audiencia" http://jmbolivar.net/g5p
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