GTD: 6 Motivos para Preguntarte ¿Por Qué?

“El fanatismo consiste en redoblar los esfuerzos cuando se ha olvidado el objetivo”.
George Santayana.

rastro de huellas GTD: 6 Motivos para Preguntarte ¿Por Qué?

What is our purpose?, cortesía de BMclvr

Preguntarte “¿por qué?” no hace daño a nadie y puede ayudarte a mejorar casi cualquier cosa que estés haciendo. Sin embargo, a pesar de ser algo de sentido común, no es una práctica tan común, simplemente porque nos resulta muy sencillo crear cosas, dejarnos atrapar por la forma de lo que hemos creado y olvidar el fondo, es decir, su conexión con nuestra intención original.

Preguntarte “¿por qué?” te permite:

1. Definir el éxito. Si no tienes una idea clara y definida de lo quieres, es imposible que lo logres. El propósito define el éxito. Es el punto de referencia a partir del cual decidirás si realizar o no cualquier inversión de tiempo y energía.

2. Generar criterios para tomar decisiones. Para decidir a qué debes dedicar tu tiempo o en qué invertir tu dinero necesitas tener claro el objetivo. Con frecuencia te encontrarás ante situaciones en las que tienes que tomar una decisión difícil y la única forma de hacerlo es regresando al propósito.

3. Distribuir recursos. Además de decidir a qué debes dedicar tu tiempo o tu dinero y a qué no, tus recursos son limitados y por tanto tendrás también que decidir de qué modo y en qué cantidad distribuirlos. Tener claro el propósito, o propósitos, es clave para ello.

4. Mantener alta tu motivación. Está claro. Si no hay una buena razón para hacer algo, no vale la pena hacerlo. Con frecuencia la gente se olvida de por qué hacen las cosas, de cuál es el propósito. ¿Cómo van a estar motivados?

5. Dejar claro en qué centrar tu atención. Cuando estableces el propósito real de lo que estás haciendo todo queda mucho más claro. Dedicar un par de minutos a pensar y escribir la razón principal que tienes para hacer algo te ayudará a tener una perspectiva más definida.

6. Aumentar tus opciones. Al definir el objetivo no sólo puedes centrar mejor tu atención sino que también amplías las posibilidades de tu pensamiento creativo. El simple hecho de saber con qué propósito haces algo favorece “ver” cómo conseguir el resultado deseado.

Plantear propósitos claros y específicos no es difícil pero por lo general no estamos habituados a hacerlo. Una buena forma de averiguar si tu propósito cumple esos requisitos es ver si eres capaz de responderte a la pregunta “¿cómo sabré si me estoy apartando del propósito?”.

Si te cuesta encontrar una respuesta clara, seguramente tu propósito sea demasiado vago y debes concretarlo más. En caso contrario, ¡enhorabuena! Estás un paso más cerca de la Productividad sin Estrés.

El Consejo de los Viernes: Conoce los Estilos de Trabajo

cut to the chase El Consejo de los Viernes: Conoce los Estilos de TrabajoConocer el estilo de trabajo de las personas con las que trabajamos habitualmente nos ayuda a planificar, mejora nuestras relaciones interpersonales y minimiza las confusiones y la frustración.

Si aún no eres consciente de tu propio estilo de trabajo, es importante que te observes. La próxima vez que estés en “la zona“, toma nota de cuales son las circunstancias en las que te encuentras.

¿Era una hora determinada? ¿Estabas en medio de una tormenta de ideas? ¿Trabajabas sólo?

Intenta recrear, en la medida de lo posible, esas mismas circunstancias que has observado y comprueba si experimentas las mismas sensaciones.

Cuando estés seguro de tu estilo de trabajo, dalo a conocer.

Por ejemplo, si te gusta poder revisar la información a fondo antes de emitir una opinión, díselo a tu jefe y/o a tu equipo. Si trabajas y te concentras mejor a primera hora de la mañana, intenta mover las reuniones a la tarde a fin de poder hacer el trabajo que exige mayor esfuerzo intelectual cuando estás en mejores condiciones para hacerlo.

Lo siguiente es saber cuales son los estilos de trabajo de tus compañeros.

Cuando comiences a trabajar con un nuevo compañero, o si percibes que hay tensión en alguna relación ya existente, pregúntale a la otra persona “¿Cómo te gusta trabajar? Me gustaría asegurarme de poder darte la información y el tiempo que necesitas”.

Lo normal es que te contesten directamente, aunque en ocasiones te podría resultar útil recurrir a algunas de estas preguntas:

  • ¿Cómo prefieres recibir información? ¿Por escrito o que alguien te la presente?
  • ¿Con cuánta antelación te gustaría recibir el material que necesitas para preparar una reunión?
  • ¿Qué nivel de detalle es el ideal para ti?
  • ¿Prefieres que te orienten sobre el camino a seguir o prefieres decidirlo tu mismo?

Cada persona trabaja de un modo distinto y es importante ser conscientes de ello.

Elimina las confusiones y la frustración conociendo tu propio estilo de trabajo y el de los que te rodean.

Desarrollo Profesional: Mi Opinión sobre la Entrevista de Trabajo (I)

entrevista de trabajo 1 Desarrollo Profesional: Mi Opinión sobre la Entrevista de Trabajo (I)La búsqueda de la expresión “entrevista de trabajo” en Google arroja más de un millón de resultados, dato que pone de manifiesto el interés general que este tema despierta.

Pero más allá de la intención de muchos, legítima por otra parte, de explotar este interés con fines personales en forma de más tráfico o popularidad en la blogosfera, me planteo la pregunta: “¿qué valor real aportan al lector estos contenidos?”

Como profesional de los RRHH experimentado en entrevistas de trabajo no puedo dejar de sorprenderme, sonreírme o indignarme, según el caso, con muchas de las majaderías que tengo la oportunidad de leer. ¿Cree alguien realmente que cortarse el pelo el día anterior o estrenar una prenda de vestir el mismo día de la entrevista tiene alguna influencia en el resultado de la misma?

El problema que veo con muchos de estos “consejos”, y posiblemente la razón por la que proliferan impunemente, es que su validación o refutación resulta igualmente difícil. Ignoro fruto de que experiencia o investigación científica proceden, posiblemente de ninguna en la mayoría de los casos, pero no conozco ningún estudio serio que demuestre la efectividad de su aplicación.

Nos encontramos por tanto ante un caso de consultolabia para consumo rápido y masivo, fruto de cortar y pegar bastante sentido común, muchas obviedades y alguna estupidez más o menos exótica.

Hasta ahí el tema no tendría mayor trascendencia. Cada uno es dueño de su tiempo y lo usa como quiere. Lo que realmente me parece preocupante son los efectos secundarios.

Muchos de los consejos en estas listas no son manejables y esto es algo que seguramente hayas comprobado tú mismo. Si a los nervios lógicos de una entrevista sumas la necesidad de estar atento a lo que te preguntan y de pensar lo que contestas, no parece muy realista pretender que además te dediques a comprobar simultáneamente el tono de tu voz, tu mirada, cómo estás sentado, si sudas o no…

Buena parte de estos consejos son perjudiciales para el candidato, ya que te distraen de lo importante, escuchar y responder, aumentan tu ansiedad, al multiplicar el número de aspectos a controlar, y son engañosos, porque transmiten la sensación de que tu capacidad de influir el resultado final de la entrevista es mucho mayor de lo que realmente es.

Guste o no, lo cierto es que una entrevista de trabajo no es una interacción equilibrada. El entrevistador no “se juega” lo mismo que el candidato, por lo que la presión y la ansiedad sobre este último es mucho mayor. Además el entrevistador está en su zona de confort; es su trabajo, sabe lo que busca y su comportamiento es espontáneo. El candidato por su parte está claramente fuera de su zona de confort, su conocimiento del perfil buscado es ilusorio, son meras conjeturas, y está interpretando un papel: el de candidato perfecto.

Por otra parte, la objetividad sólo es posible cuando hablamos de objetos. Si hablamos de sujetos, siempre seremos subjetivos y, en ese sentido, hablar de objetividad en una entrevista de trabajo es una contradicción.

Buen ejemplo de esto es que la mayor parte de la comunicación entre candidato y entrevistador tiene lugar a nivel subconsciente por medio del lenguaje no verbal. Por bueno que sea el entrevistador, la amenaza de que se produzcan efectos tipo halo, espejo u otros muchos es no sólo real sino elevada. Por otro lado, intentar “manipular” al entrevistador “jugando” con esta comunicación no verbal suele resultar en situaciones que oscilan entre lo cómico y lo patético.

Creo que la entrevista de trabajo se ha desvirtuado hasta límites que llegan al absurdo. Conceptualmente es una herramienta que favorece un mejor conocimiento mutuo entre candidato y empresa, donde:

  • La empresa puede evaluar el encaje del candidato en el perfil buscado y vender su marca empresarial al candidato
  • El candidato puede evaluar el encaje de la empresa en sus aspiraciones profesionales y vender su marca personal a la empresa

Lejos de ello hemos caído en un juego de “a ver quién engaña más a quién”. Un juego de suma negativa, donde todos pierden y nadie gana. Se manipula y oculta información relevante por ambas partes y parece que se ha olvidado que la entrevista de trabajo es un medio, no un fin.

La sencillez, la naturalidad, la honestidad, la ética personal y profesional siguen siendo válidas, posiblemente ahora más que nunca, y en contra de los que muchos dan a entender, son las mejores herramientas para superar con éxito una entrevista de trabajo.

La semana que viene compartiré contigo lo que en mi opinión son las causas por las qué se fracasa en las entrevistas de trabajo y qué es lo realmente importante para rendir al máximo en ellas. No faltes.

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