Optima Infinito Cumple 2 Años

Este año me ha pasado lo mismo que a Amalio Rey: los últimos meses mi vida ha estado tan agitada que se me pasó por completo el segundo aniversario de Optima Infinito, cumplido el 1 de junio.

Y no importa, porque nunca es tarde para celebrar las cosas positivas. A pesar de que sólo ha pasado un año desde que escribía esta entrada con motivo del primer aniversario. yo tengo la sensación de que ha sido una eternidad.

Este segundo año comenzaba en términos prácticos con la migración de Blogger a WordPress, que sigue siendo un trabajo en curso, ya que continúo migrando poco a poco las entradas antiguas, actualizando las fotos originales por otras de mayor tamaño, sustituyendo las con frecuencia ilegibles URLs de Blogger por algo más “amigable”, etc.

El siguiente cambio tuvo lugar en enero de este año, cuando realicé una serie de pequeños retoques cosméticos y de rendimiento en el blog, que son los que le confieren su apariencia y configuración actuales.

Cambiando un poco de tema, este segundo aniversario ha supuesto la mayoría de edad de Optima Infinito.

Quedan atrás 300 entradas publicadas y 4500 comentarios. Lo que hace doce meses era casi un millar de suscriptores y 30.000 visitas al año, ahora se ha convertido en cerca de tres millares de suscriptores y más de 100.000 visitas anuales. Por cierto, si te has incorporado hace poco al blog, tal vez te interese echar un vistazo a las entradas más retuiteadas hasta ahora.

Lo más importante detrás de estas cifras es la comunidad de lectores y amigos que he conocido, a muchos de ellos en persona, gracias al blog.

Pero este segundo aniversario marca también el fin de una etapa y el comienzo de otra. Después de acompañarnos fielmente todos los viernes durante los últimos dos años, la serie “Ir al Grano“, dentro la sección El Consejo de los Viernes se despedía de nosotros la semana pasada.

Aún no sé que haré con la sección “El Consejo de los Viernes”. Estos últimos meses, publicar tres entradas semanales ha supuesto en ocasiones un verdadero esfuerzo, así que me estoy planteando muy seriamente bajar el ritmo de publicación, hecho que seguramente aprovecharé para experimentar con diversas alternativas no tan estructuradas.

En cuanto a las entradas de los lunes sobre GTD, prácticamente hemos cubierto ya las dos primeras partes del libro “Organízate con Eficacia”, de David Allen. Completadas las partes “El arte de organizarse con eficacia”, donde veíamos los fundamentos básicos de GTD, y “Practicar la productividad sin estrés”, donde hemos visto cómo aplicarlos, nos queda la tercera y última parte “El poder de los principios fundamentales”, que comenzaremos a ver a la vuelta de vacaciones.

Entre mis proyectos futuros para el blog en cuanto a GTD, me gustaría comentar la solución que yo utilizo para aplicar la metodología y también cómo lo hago. Del mismo modo estoy planteándome escribir una serie de entradas sobre cómo construir una aplicación GTD sencilla con herramientas populares (por ejemplo con un Excel). También está entre mis planes explicar el segundo libro de David Allen sobre GTD: “Making it all work”, que hasta donde yo sé aún no se ha traducido al español.

No espero introducir sin embargo grandes cambios en las entradas sobre otros temas más variados, los que hasta ahora han venido constituyendo las entradas de los miércoles.

Llega ahora el verano, muy caluroso por cierto, y con él mis tradicionales vacaciones blogueras. Necesito descansar y, sobre todo, afilar el hacha, así que en esta ocasión no voy a comprometerme con una fecha concreta de regreso. Será, eso sí, en septiembre.

Un fuerte abrazo hasta entonces y, si quieres, nos leemos en twitter.

Productividad: Socializa tu Blog de WordPress con Eficacia

Con esta entrada finalizo la serie de cinco iniciada hace algún tiempo y en la que hasta ahora hemos visto algunos plugins interesantes para proteger, optimizar, posicionar y promocionar tu blog de WordPress con eficacia.

En esta ocasión vamos a ver una pequeña aunque completa muestra de plugins que pueden ayudarte a compartir el contenido de tu blog y facilitar la conversación en las redes sociales alrededor de él.

Estos diez plugins son sólo un pequeño ejemplo de lo que puedes encontrar disponible a día de hoy para socializar tu blog de WordPress, pero aún así pueden darte una buena idea de las posibilidades existentes:

  • WP Social Blogroll: Te permite compartir con los visitantes a tu blog alguno de los blogs que sigues tú, así como una muestra de su contenido. El plugin te ofrece un amplio número de posibilidades de configuración: ordenar por varios criterios, mostrar ejemplo del contenido o sólo el título, información sobre el autor de cada blog… Puedes ver un ejemplo en  el apartado “Blogs que sigo“, en la parte inferior de la columna exterior a la derecha del blog
  • Usercloud24: Con este plugin puedes dar visibilidad a los visitantes más activos de tu blog. Una vez que un visitante ha dejado un comentario en tu blog, su nombre y URL aparecen en una nube con un tamaño que depende de la frecuencia con que te visita. Puedes ver un ejemplo en el apartado “Pasan por Aquí“, en la parte media de la columna interior del blog
  • CommentLuv: Este plugin ofrece a quien deja un comentario la opción de incluir una referencia a uno de los últimos artículos publicados en su blog. Una forma amable de agradecer el esfuerzo de quien comenta en tu blog ofreciendo además a tus lectores la oportunidad de descubrir otros blogs y artículos interesantes
  • TwitterLink Comments: Complemento del anterior, ofrece a tus comentaristas la opción de incluir una referencia a su usuario en Twitter. Un buen modo de que tus lectores puedan identificar y seguir en Twitter a personas que han llamado su atención e interés a través de los comentarios que han dejado en tu blog
  • Subscribe to Comments: Ofrece a tus lectores la posibilidad de suscribirse a los comentarios de una entrada en concreto y recibir los comentarios posteriores en la dirección de email que prefieran. También te permite gestionar y cancelar dicha suscripción en cualquier momento
  • TwitterCounter: Con este plugin puedes elegir varias formas de mostrar a tus lectores tu nombre de usuario y número de seguidores en Twitter, así como proporcionar un enlace directo para que puedan seguirte en Twitter si lo desean. Ofrece también la posibilidad de añadir un widget en el que aparecen los últimos usuarios de Twitter que han visitado tu blog. Puedes ver un ejemplo de parte de este plugin en el apartado “Sígueme en Twitter” en la parte superior de la columna interior del blog
  • Topsy Retweet Button: Te permite incorporar un botón con el que tus lectores podrán no sólo retuitear la entrada, sino también ver, prácticamente en tiempo real, el número de retuits que lleva o quién la ha retuiteado, así como el grado de influencia de las personas que lo han hecho. Puedes elegir varios formatos y colores de botón así como la ubicación del mismo respecto a la entrada, si incluirlo o no en los feeds, etc. Puedes ver un ejemplo en la esquina superior derecha de esta entrada
  • Plugin oficial de Bitácoras: Este plugin, como su nombre indica, permite a tus lectores utilizar diversas funcionalidades y widgets relacionados con Bitácoras.com. Yo lo uso para que los lectores puedan votar fácilmente las entradas en Bitácoras.com así como ver el número de votos que ha recibido cada una de ellas. Puedes ver un ejemplo en la esquina superior derecha de esta entrada
  • Like: Con este plugin podrás añadir un botón “Me gusta” que está conectado con Facebook, de modo que puedes ver a cuánta gente le ha gustado y, en concreto, a cuáles de tus amigos. Permite también numerosas opciones de personalización similares a las de los dos plugins anteriores. Puedes ver un ejemplo al final de esta misma entrada
  • SexyBookmarks: Este completo plugin te ofrece un sinfín de posibilidades para compartir el contenido de tu blog a través de múltiples redes sociales. Puedes elegir dónde colocarlo con respecto a tu entrada, limitarlo a aparecer en las entradas o también en las páginas y feeds, animar los iconos, cambiar el fondo y muchas más opciones de personalización. Puedes ver un ejemplo en la serie de iconos animados que aparece justo entre el botón “Me gusta” y el apartado “Entradas relacionadas” de esta misma entrada

Espero que te haya resultado útil esta serie y te invito a compartir con nosotros los plugins interesantes que conoces y que creas que pueden a su vez ser de utilidad para otros lectores.

GTD: Olvida las Prioridades

David Allen desaconseja el uso de prioridades como parte de su metodología GTD. El motivo es sencillo: las prioridades no se pueden administrar sino que simplemente se tienen.

Imagina que estás trabajando en un informe que tienes que entregar al día siguiente. Es un informe muy importante y has decidido asignarle la máxima prioridad, digamos prioridad 1.

De repente suena el teléfono. Es tu jefe que necesita una serie de datos para antes de que acabe el día. Así, como por arte de magia, los datos para tu jefe se han convertido, sin que tú puedas hacer nada por evitarlo, en la nueva máxima prioridad y ese informe tan importante ha pasado a ser prioridad 2.

Estás ocupado con los datos para tu jefe cuando suena nuevamente el teléfono. Te llaman del colegio de tu hijo; se encuentra mal y debes ir a recogerlo para llevártelo a casa. Nuevamente tus prioridades cambian y los datos para tu jefe reducen su prioridad a 2, ya que recoger a tu hijo es la nueva prioridad 1. A estas alturas ese informe tan importante para mañana es ya prioridad 3.

Los ejemplos son innumerables y dejan claro que las prioridades no las decides tú. Por eso los sistemas basados en asignar prioridades según criterios de importancia y urgencia no funcionan y son insuficientes para organizar tu vida de un modo productivo y sin estrés.

La cantidad de frentes abiertos a los que tienes que plantar cara a diario excede tu capacidad así que por fuerza tendrás que dejar parte de ellos sin hacer. Ante esta realidad, una vez asumes que no vas a poder hacerlo todo, lo que te va a  proporcionar mayor tranquilidad es estar seguro de que tus decisiones sobre lo que haces y lo que dejas sin hacer son las correctas.

Por eso en GTD no se gestionan importancias, ni urgencias, ni prioridades, sino compromisos. Las preguntas que debes plantearte cada vez que vas a hacer algo no tienen que ver con qué es lo más importante, lo más urgente o lo más prioritario, sino con cuál es la forma más efectiva de gestionar tus compromisos.

Las preguntas que debes hacerte desde GTD antes de decidir qué hacer son:

  1. De entre todos los frentes abiertos que tengo ante mí, ¿cuáles me he comprometido a abordar?
  2. De entre los frentes abiertos que me he comprometido a abordar, ¿cuáles tienen una fecha/hora límite reales?
  3. De entre los frentes abiertos que me he comprometido a abordar y que tienen fecha/hora límite real, ¿cuáles puedo hacer en función del contexto en (o contacto con) el que estoy y el tiempo y la energía de que dispongo?
  4. De entre los frentes abiertos que me he comprometido a abordar, con fecha/hora límite real y que puedo hacer en este contexto (contacto) y con el tiempo y energía que dispongo, ¿cuáles están más alineados con mis valores y objetivos a corto, medio y largo plazo?

Una vez completados todos los frentes abiertos con hora/fecha límite que te has comprometido a abordar, deberías repetirte las preguntas 3 y 4 para los demás frentes abiertos, es decir, para aquellos que quieres completar cuanto antes aunque no tengan plazo límite.

De forma análoga, una vez completados todos los frentes abiertos que te has comprometido a abordar, tanto con plazo límite como sin él, deberías retomar tu lista de acciones “Algún día/Tal vez” y ver qué nuevas acciones son las siguientes que te vas a comprometer a hacer.

En resumen, las decisiones que tomas deben ser, en un contexto amplio, coherentes con tus valores y objetivos y, en un contexto más específico, alineadas con lo que puedes hacer en función de las circunstancias en que te encuentras y del tiempo y energía de que dispones.

En el ejemplo que comentaba al principio, mientras vas de camino al colegio de tu hijo no puedes trabajar en los datos para tu jefe ni en el informe para mañana pero sin embargo sí puedes echar mano de tu lista de próximas acciones y aprovechar que tienes manos-libres en el coche para hacer un par de llamadas (contexto @teléfono) que no son urgentes ni importantes pero que también te has comprometido a hacer.

Lógicamente todo este proceso de toma de decisiones debe ocurrir en fracciones de segundo y de forma automática. Se trata de incorporarlo en tu forma de actuar hasta el punto que tus elecciones sean casi instintivas. La única forma de conseguirlo es aplicar consistente y regularmente la metodología GTD.

Abandonar los esquemas mentales basados en importancia, urgencia y prioridad y reemplazarlos por este hábito es uno de los retos que más te va a costar superar cuando comiences a usar GTD pero, posiblemente por eso mismo, uno de los logros que mayor satisfacción te producirá cuando lo hayas alcanzado.

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