Descubre el Presente: Practica el Turismo Mental

Me sorprende, y también me entristece, observar como grandes colectivos de la sociedad continúan viviendo anclados en paradigmas que quedaron obsoletos hace tiempo. Y lo de obsoletos es mucho más que una simple opinión personal. Es un hecho fácilmente comprobable, en la medida que existen realidades que contradicen dichos paradigmas. Me pregunto cómo es posible que aún haya personas que sigan hablando de “gestión del tiempo” catorce años después de que David Allen escribiera Getting Things Done. O cómo es posible que se siga hablando de modelos de gestión del siglo pasado, centrados en estructuras, procesos y tecnología, regados abundantemente con diversos tipos de liderazgo, cuando la realidad que viene puede verse ya en organizaciones como Valve, Zappos, Gore, Whole Foods o Basecamp, entre otras.

Me sorprende porque hoy día es realmente fácil, rápido y barato acceder a fuentes ingentes de información que nos permiten actualizar nuestra cartografía mental. Creo que para los directivos de cualquier tipo de organización, pública o privada, económica, política o de cualquier otra índole, mantener sus mapas mentales al día es una obligación moral. Lo contrario, es decir, comportarse como unos inconscientes incompetentes que “ignoran que ignoran” y atreverse a dirigir o gestionar cualquier tipo de organización con mapas obsoletos es lo mismo que lanzarse a pilotar un avión lleno de pasajeros con la carta de navegación equivocada: una temeridad y una irresponsabilidad.

No hay excusa. Las evidencias están ahí. Hay que abandonar la comodidad de la zona de confort y echar un vistazo fuera de ella. Repito que se trata de dar un paso realmente fácil y a la vez extremadamente poderoso. Con solo cambiar un poco tu perspectiva, el lugar mental desde el que contemplas las cosas, es suficiente para que descubras partes de la realidad que hasta ese momento permanecían ocultas. Aparecen de repente oportunidades desconocidas, a la vez que se vuelven posibles otras opciones que habías descartado por considerarlas inviables. Y simplemente has cambiado ligeramente tu posición de observación. Nada más.

Como coach, mi trabajo consiste, entre otras cosas, en ayudar a las personas a ganar perspectiva. Es sorprendente lo que llegan a conseguir cuando toman conciencia de la dimensión real de sus recursos y de todas las posibilidades que existen. Y es tan fácil lograrlo!

Vivimos confinados en parcelas raquíticas de la realidad, convencidos de que el mapa es el territorio. Y lo hacemos por elección, no por obligación. Voluntariamente renunciamos a salir de nuestro mapa y el tributo que pagamos por esa comodidad es dejar de brillar al nivel de nuestras capacidades y hacerlo solo al nivel de nuestras [limitantes] creencias.

El presente puede parecerse a lo que tú crees o puede que no. La única forma de comprobarlo es echar un vistazo al aspecto que tiene el presente en los mapas de otras personas. Una de las razones por las que me encanta hacer coaching es porque siempre aprendo algo de mis clientes: una nueva idea, una perspectiva distinta, cuestionarme cosas que daba por ciertas… Es lo mismo que viajar a otros países y descubrir otras culturas. Pero cuando hablo de echar un vistazo me refiero a un vistazo honesto, desde la curiosidad genuina, sin conocer de antemano la respuesta. Como hacen los buenos coaches, desde la  humildad de aceptar de antemano que la persona a la que se está haciendo coaching sabe mejor que nadie de qué recursos dispone y qué elecciones le acercan a su propósito; sabiendo que aunque lo que dice pueda chocar con las creencias del coach, eso no significa que la persona está equivocada, porque es igualmente posible que quién esté equivocado sea el propio coach, o lo estén los dos o ninguno de los dos…

En definitiva, se trata de entender que en un mundo en constante proceso de cambio lo normal es que tu cartografía mental pronto quede obsoleta y que la mejor forma de evitarlo es contrastar a menudo tus mapas con los de otras personas y que cuanto más distintos de los tuyos sean esos mapas, mejor, porque el contraste te ayuda a tomar mejores elecciones. Se trata de ser consciente de que simplemente cambiando el punto desde el que miras, desde el que escuchas y desde el que sientes habitualmente la realidad, es muy probable que veas, escuches y sientas una realidad distinta.

El presente está ahí, coincida con tu mapa o no. Si quieres descubrirlo, lo tienes muy fácil: practica el turismo mental.

6 comments to Descubre el Presente: Practica el Turismo Mental

  • Estimado Bolivar, primera vez que discrepo. Para mí esto es gestión del tiempo. No quiero ser un Risto ni mucho menos, entiendo que quieras hacer ver que lo del GTD va mucho más allá, pero ser tan categóricos con lo que y no es, no me parece que sea lo que más contribuye. Yo trato de difundir estos temas de la vivencia de lo que le pasa a la persona media cotidiana, quizás como yo, que queremos ser más organizados y eficientes pero como medio y no como fin. De todas formas como siempre agradezco tus acostumbradas lecturas, aunque con esta no concuerde pues no me parece un enfoque aterrizado.
    un abrazo
    Jesus

    • Jose Miguel Bolivar
      Twitter: jmbolivar

      Hola Jesús. Muchas gracias por participar y discrepar. La diversidad de opiniones enriquece el contenido del blog.
      Coincido contigo en que cada persona es libre de creer lo que considera oportuno. Faltaría más 🙂
      Trabajo en este área y un comentario habitual de mis clientes es “estoy buscando un curso como el de gestión del tiempo pero que no sea el típico curso de gestión del tiempo”. El motivo es que la experiencia con los cursos clásicos de “gestión del tiempo” es francamente mala porque nada cambia después del curso, es decir, no funcionan (no lo digo yo, sino mis clientes). GTD es mucho más que gestión del tiempo. Si has leído los libros, sabrás que también incluye planificación de proyectos, toma de decisiones, gestión del estrés, pensamiento analítico y coaching, elementos que no suelen formar parte de la “gestión del tiempo” tradicional.
      Por otra parte, te aseguro que para mí la productividad es únicamente un medio para conseguir la vida que deseo.
      Un abrazo.

  • Buenos días José Miguel, estoy totalmente de acuerdo con tu enfoque.

    Tras probar varios métodos clásicos de gestión del tiempo, confirmo tu experiencia de que no me funcionaron. Sin embargo, con GTD todo está siendo diferente.

    Es verdad que definir mis niveles de perspectiva me causaba cierto nerviosismo, de hecho, a raíz de ello tuve la suerte de trabajar con Paz Garde, Coach de Success Unlimited Network, y de definir mi propósito, aclarar mis valores, salir de mi zona de confort y pasar a la acción.

    También es cierto que montar el sistema requiere de una inversión de tiempo importante pero en mi caso, está mereciendo la pena.

    Muchas gracias por tus interesantes aportaciones y que tengas un estupendo fin de semana.

    Jesús

    • Jose Miguel Bolivar
      Twitter: jmbolivar

      Muchas gracias Jesús. Coincido contigo en que adoptar GTD es una tarea de cierta envergadura, sobre todo por la cantidad de cambios de hábito que suele conllevar y la necesidad de contar con una motivación clara que ayude con el esfuerzo que supone desarrollarlos. Por otra parte, tu experiencia, la mía y la de millones de personas en todo el mundo es que el esfuerzo merece la pena con creces.Que pases también un estupendo fin de semana. Un abrazo.
      JM

  • Información Bitacoras.com

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