22 respuestas

  1. Daniel Aguayo
    Domingo 4 de septiembre de 2016

    Amigo JM, no sé si es una provocación para motivar a todos los que dudan o es literal 😀 Bromas a parte, sí opino que hay quien no pondrá en práctica técnicas de efectividad porque nunca tomen la decisión, o el compromiso, pero el enfoque más conductivista me hace pensar que cualquiera que se comprometa a fondo puede conseguirlo.

    Soy más de creer que cualquiera puede dejar de comer dulces o practicar deporte si realmente quiere (siempre dentro de las limitaciones biológicas; quizá no todos los deportes pero sí alguno, por ejemplo).Y con el ‘querer’ no estoy atacando con un prepotente “si no puedes es porque no quieres”, sino porque pruebas a comer sano, pero descubres que abandonar los dulces no te compensa algún beneficio interno.

    Pasa lo mismo con todo, también con la efectividad; si no nos convencen los beneficios a pesar de darle una oportunidad, no funcionará (a pesar de la buena voluntad). Y eso está bien, pues corresponde a una escala de valores propia de la persona.

    • José Miguel Bolívar
      Lunes 5 de septiembre de 2016

      Estamos de acuerdo, amigo Dani. Si no te compensa o no está alineado con tus valores, poco más queda por hablar, ya que tendría poco sentido hacer algo que no te aporta nada. El post está escrito pensando en esas otras personas que sí quieren, o al menos dicen sí querer, pero lo quieren sin tener que poner de su parte o poniendo lo mínimo.
      Un abrazo!

  2. Jonathan
    Lunes 5 de septiembre de 2016

    jajajajajaja muy bueno. Los que se esfuerzan por ser productivos, eficaces y tener buenos hábitos son unos “cracks” fuera de serie!! Vamos, casi casi son como Superman!

    Muy bueno el artículo. ¡Gracias!

    • José Miguel Bolívar
      Martes 6 de septiembre de 2016

      Muchas gracias, Jonathan. Me apetecía iniciar el nuevo «curso» con una nota de sarcasmo 😉
      Saludos!

  3. Marcos A. Martínez
    Lunes 5 de septiembre de 2016

    Me he quedado frío (que no viene mal con esta ola de calor de 40ºC ), J.M. Bolivar nos plantea que la efectividad personal no es para todos… ¿cómo va a ser eso así?, la disponibilidad de información al respecto para la mejora de la efectividad personal es instantánea, se comparte libremente en la red, ¿cómo NO va a querer el individuo mejorar su productividad personal?. Pues sí, lleva razón J.M. Bolivar, en eso consiste la libertad personal; para ponerse a dieta, para hacer ejercicio físico, aprender un idioma, leer un libro, etc… Nadie nos obliga, es el entorno en el que nos movemos el que nos condiciona a ello, y en el futuro próximo la mejora de la efectividad personal será tan necesaria como hoy en día es dominar un segundo idioma.
    J.M. Bolivar nos expone en este artículo de manera sincera algo que puede parecer una contrariedad para él que se dedica precisamente a procurar la mejora de la efectividad personal; no compres mi método salvo que quieras de verdad ponerlo en práctica y sufrir con ello, y no te aseguro que lo consigas… y con ello creo que trata de motivar precisamente a quien quiere pero advirtiéndole que el camino no será fácil. No existen las dietas milagro, no existe el aprendizaje de idiomas automático, no existe el ponerse en forma milagrosamente, todo requiere un esfuerzo, pero aun así es probable que no lo consigas. Es duro, pero es la realidad, convivamos con ella.

    • José Miguel Bolívar
      Martes 6 de septiembre de 2016

      Muchas gracias, Marcos. El post es una crítica a la tendencia frecuente de «echar balones fuera» y eludir las responsabilidades que todas las personas tenemos sobre nuestra mejora y desarrollo personales. Esto va, sobre todo, de compromiso, como muy bien sabes.
      Un saludo.

    • Jonathan
      Martes 6 de septiembre de 2016

      Totalmente de acuerdo. Muy buen resumen. El cine y el sistema comercial solo hacen que promover la idea de la satisfacción inmediata. ¡Cuando daño han hecho las películas de Matrix! Desde entonces estoy esperando que inventen esa máquina tan chula que te la enchufan a la cabeza y en 2 minutos aprendes karate o a pilotar un helicóptero… O la película de Karate Kid donde un chaval puede ganar un campeonato después de apenas 1 mes de entrenamiento empezando desde cero. Yo también quiero. Por desgracia hasta entonces habrá que elegir entre lo cómodo, la satisfacción inmediata sin valor real y ser un pusilánime o lo difícil, luchar por la satisfacción futura que vale realmente la pena. Problema para quien quiere lo último: no se enseña en ningún sitio a tener autodisciplina y ser constante y tampoco es la tendencia natural del ser humano… O yo me perdí Barrio Sesamo el día que lo explicaron… Hay que parar a “pensar” y darse cuenta que son necesarias, que vale la pena y “querer” esforzarse por conseguirlo.

  4. Gonzalo Castro
    Lunes 5 de septiembre de 2016

    Las personas, como dice JM, muchas veces quieren, pero no están dispuestas a sacrificarse. ¿Realmente quieren? Es probable que sientan deseos, pero aún no han “tocado fondo” para accionar.

    ¿Cuántas personas hay en el mundo que cambian de estilo de vida al experimentar situaciones límites?

    Todos tenemos un punto de quiebre y en ese momento, cuando no queda otra opción, realmente te movilizas.

    Gracias por el artículo. Un abrazo.

    • José Miguel Bolívar
      Martes 6 de septiembre de 2016

      Muchas gracias, Gonzalo. Siempre he defendido que hay que fijarse en lo que la gente hace en lugar de en lo que la gente dice. Una cosa es «decir» que quieres cambiar o mejorar y otra es comprometerte con ello y hacerlo de verdad. Como dice el refranero, «de buenas intenciones está el infierno lleno» 😉
      Un abrazo.

  5. Álvaro
    Martes 6 de septiembre de 2016

    Vaya post más pretencioso. Creo que este es el último que leeré. Vaya flipado.

    • José Miguel Bolívar
      Martes 6 de septiembre de 2016

      Hola Álvaro,
      Me da la impresión, por lo que comentas de pretencioso, que has malinterpretado el post. La idea que intentaba transmitir (posiblemente podría haberlo hecho mejor) era precisamente la contraria, es decir, que lejos de ser algo destinado a una minoría, la efectividad personal es una competencia sencilla al alcance de todo el mundo, siempre que se esté dispuesto a hacer, y se haga, todo lo necesario para conseguirlo. Siento que no te haya gustado.
      Un saludo.

  6. Joaquín Peña
    Martes 6 de septiembre de 2016

    La efectividad personal sí es para todos, lo que ocurre es que su definición no es igual para todos. Efectividad personal no es equivalente a GTD.

    Muy buen post, un poco incendiario, pero hay que dejar claras las cosas para que los que se montan en el carro sepan a qué juegan.

    De todos modos, creo que debemos hacer una puntualización importante. Efectividad personal no es equivalente a GTD o mejoras del mismo. GTD si requiere de un interés y crear unos hábitos que pueden encajar mejor o peor con tu modo de ver el mundo y de pensar. Siendo esto así… Hay mucha gente que casi ni se monta en el burro simplemente viendo la pinta que tiene. Otros, se montan y al ver que no es fácil dirigirlo o que no les encaja ese modo de hacer, acaban andando, que aunque sea estresante, ya han aprendido a sobrevivir moviéndose de ese modo.

    Ni unos ni otros son mejores por ello!

    Pero no estoy de acuerdo con que sea el único camino hacia la efectividad. Es una realidad que GTD no le encaja a todo el mundo, y si alguien no encaja con GTD (la mayoría de adeptos son techies), no es condición para que no pueda ser efectivo en su vida. Hay montones de ejemplos de personas llevadas por la pasión que han hecho grandes cosas y han construido una vida feliz y con sentido, sin GTD.

    Coincido en que GTD requiere un compromiso muy fuerte para conseguir implementarlo al completo con éxito, pero no en que sea la solución universal. Quizás otros caminos para otras personas requieran de motivación, pero su implementación resulte más sencilla y natural. Por ejemplo, lo mismo a mí la dieta x me va fatal y no pierdo peso, pero cuando lo hago con la dieta y… Todo empieza a funcionar. !Y hay más formas de ser efectivo que también son válidas!

    • José Miguel Bolívar
      Martes 6 de septiembre de 2016

      Hola Joaquín. Estamos de acuerdo. GTD es una metodología concreta de productividad personal. Lo importante son los principios productivos en los que se basa la metodología. Llámalo GTD o de cualquier otra forma, los principios productivos universales son eso, universales. A ver, que la semántica nos pierde. Nadie, y digo absolutamente nadie, siente menos control cuando tiene un inventario completo y actualziado de todos sus compromisos que cuando carece de él. Otra cosa es que le compense o apetezca hacer lo que hay que hacer para lograr ese plus de sensación de control y, en cualquier caso, que le apetezca o no es independiente de la validez del principio.
      En cuanto al tema del peso, también es muy fácil. Quemar más calorías de las que ingieres. Ese es el principio básico. Puedes optar por vivir a base de alfalfa o correr 10 kilómetros diarios, pero lo que está claro es que cambiar te va a suponer un cierto esfuerzo sostenido durante un tiempo importante. ¿Estamos de acuerdo?
      Un abrazo

  7. Ruben Alzola
    Martes 6 de septiembre de 2016

    Yo en cambio si que creo que es para todos. ¡Es más! Yo haría exámenes de GTD cada 4 años y llamaría a ese día…¡la fiesta de la productividad! Con los políticos nos está funcionando de puta madre, no sé que podría fallar…

  8. Silvestre Segarra
    Jueves 8 de septiembre de 2016

    Todo producto, servicio o método tiene un público objetivo. No sólo por sus preferencias sino también por sus circunstancias. Hay personas que sin formación saben distinguir perfectamente qué es prioritario en su vida y separar instintivamente lo importante del resto. Ese fenómeno se da en igualmente en otros campos: deporte, música, etc. Pero para los que no nacemos con ese don, es un suerte contar con información, métodos y profesionales que te procuren esas claves de algo que nos conviene a todos. Y es una faena que para aprovecharlas tenga que haber inquietud y compromiso. ¡La vida es así! Si tus dosis de ambos elementos están dispersos o entregados a otros objetivos, lo que esto requiere no te va a venir bien. Otra cosa es cómo expreses tu opinión al respecto.

    • José Miguel Bolívar
      Jueves 8 de septiembre de 2016

      Creo que lo has expresado a la perfección, Silvestre y me ha encantado la apreciación sobre el «público objetivo». Potencialmente, muchas personas serían, en teoría, parte de ese público objetivo. Sin embargo, parte de ellas, probablemente, no lo sean en realidad, al no estar dispuestas a hacer lo necesario.
      Un abrazo.

  9. Silvestre
    Jueves 8 de septiembre de 2016

    Cada día me doy más cuenta de que los “cómos” y los “cuándos” son muy personales. Durante mucho tiempo creí, que lo que a mí servía le podía servir a mi entorno. Y tal vez, pero la decisión es de ellos e insistir puede resultarles molesto. Constato que resulta más sencillo estimular a personas más allá de tu circulo, que tienen la inquietud y están dispuestas. Creo que tu post, aunque haya irritado “la epidermis de la conciencia” de alguno, llega al fondo de esta cuestión y deja claro que no depende de la altura, color de ojos o peso, sino de que te estes comprometido con lo que te has propuesto conseguir. Y si la efectividad no es una prioridad para ti, será como apuntarte al gimnasio un mes para probar y dejarlo después. Esto no le gusta oírlo a nadie y menos que te lo digan a la cara, pero si te molesta es que tus razones tendrás.

    Otro abrazo para ti.

  10. Fabian Baracaldo
    Sábado 24 de septiembre de 2016

    En la actualidad aplico gtd con evernote y tengo problemas para llegar al hacer, hago toda la planificacion, captura, el procesamiento y organizacion, pero siempre termino haciendo algo urgente que no esta en mi sistema gtd, pareciera que este si no fuera para mi jeje, lei tu libro y me ayudo mucho para ordenar mi sistema despues de leer organizate con eficacia y haz que funcione, perl sigo sin jsar el sistema para ejecutar

    • José Miguel Bolívar
      Sábado 24 de septiembre de 2016

      Hola Fabian. El trabajo del conocimiento es impredecible por definición, lo que significa que siempre habrá imprevistos. Sin embargo, un buen número de «imprevistos» pueden dejar de serlo si dedicamos el tiempo necesario a «prever». Si siempre terminas haciendo algo urgente, muy probablemente haya algún paso del proceso que podrías mejorar, como por ejemplo, procesarlo o aclararlo con más detalle, organizarlo de forma más acorde a su significado o revisarlo con más frecuencia y atención. Todo el mundo puede aplicar estas metodologías, lo que es distinto de que dominarlas sea algo inmediato o fácil de lograr.
      Un saludo.

Volver arriba
móvil escritorio