Formación GTD®: ¿Experiencia validada o sucedáneos «garrafón»?

Cada vez hay más demanda de formación GTD®

Afortunadamente, cada vez son más las personas y organizaciones de todo tipo que descubren la metodología GTD®, se acercan a ella y la aplican. Esto se traduce en que cada vez hay más demanda de formación GTD®.

Por otra parte, y como es lógico, cada vez son más las personas y organizaciones que intentan aprovechar la oportunidad ofreciendo «supuestos» servicios de formación GTD®. Digo «supuestos» porque, desgraciadamente, el contenido de esos servicios de formación suele tener poco o nada que ver con la auténtica metodología GTD®.

El mundo de la efectividad y la productividad personal en español es relativamente pequeño. Un mundo en el que casi todos los que tenemos algo que aportar a este campo nos conocemos, algunos desde hace mucho tiempo.

La mayoría de las personas que tienen algo que aportar a la efectividad y a la productividad personal en español lo comparten en algún medio, bien sea un blog, LinkedIn, Twitter… Evidentemente, la calidad y el rigor de lo compartido es bastante heterogéneo, pero el simple hecho de atreverse a compartirlo ya nos dice algo.

Por otra parte están las personas que no saben y que, por tanto, poco o nada pueden aportar ni compartir. Personas cuya mayor capacidad es limitarse a repetir, normalmente con poco o nulo rigor, fragmentos de los contenidos creados por los que sí tienen algo que aportar. Como leía recientemente al maestro Xavier Marcet: «No te fíes de los que no escriben. No sabemos si piensan».

Cuidado con la formación GTD® «garrafón»

En el caso concreto de GTD®, parte de nuestro trabajo y de nuestra responsabilidad como único distribuidor oficial en España de formación GTD®, es saber qué personas y organizaciones están ofreciendo formación GTD® «garrafón».

El motivo principal por el que lo hacemos es evitar en lo posible que un puñado de ignorantes desaprensivos se dedique a engañar a personas que podrían beneficiarse enormemente de GTD® y que sin embargo son privadas de esta oportunidad, recibiendo en su lugar un sucedáneo de ínfima calidad que apenas sirve para nada.

Porque el problema más grave no es que lo que ofrezcan sea basura, sino que engañen al cliente, haciéndole creer que lo compra es GTD® cuando solo se le parece en el nombre.

Por desgracia, a día de hoy un porcentaje de nuestros clientes sigue llegando a nosotros después de haber tenido una primera mala experiencia con alguna de estas personas «supuestamente expertas» en GTD®. Lo malo son aquellos otros clientes que, después de una mala experiencia, no quieren volver a oír de GTD® nunca más.

En mi opinión profesional, como Master Trainer Certificado en GTD® por la David Allen Company, prácticamente ninguna de las personas «supuestamente expertas» que ofrecen formación GTD® en español posee las competencias básicas para poder ser siquiera consideradas «GTD Practitioner», así que mucho menos para impartir formación en GTD® con un mínimo de garantías.

Uno de los motivos por el que se atreven a vender GTD® es porque no son conscientes de hasta qué punto están vendiendo un producto «garrafón». En su ignorancia, creen saber GTD® y, por tanto, se sienten capaces de explicarlo.

El problema es que estas personas han aprendido de forma autodidacta, por lo que su conocimiento carece de la más mínima validación, y puede estar repleto de carencias, imprecisiones y errores, muchos de ellos graves. Errores que, evidentemente, trasladan en sus formaciones a sus clientes.

Más preocupante aún es el caso de las consultoras que contratan a sabiendas a estas personas para revender sus servicios, porque saben perfectamente que están comprando un producto de escasa calidad y que están engañando sin la menor vergüenza a sus clientes finales.

Cómo detectar la falsa formación GTD®

Diferenciar la falsa formación GTD® de la original es muy sencillo. Si la persona que imparte la formación no aparece en esta página, significa que carece de las más mínimas garantías, por lo que corres un alto riesgo de estar tirando tu tiempo y tu dinero si la contratas.

La duración de la formación que te ofrezcan puede ser también una buena pista. Cualquier formación que pretenda hacerte creer que puedes llevarte una mínima idea de qué es GTD® en menos de 8 horas es una tomadura de pelo.

El contenido es otra buena pista. Cuando la mayor parte de una formación tenga que ver con cómo usar una herramienta, la que sea, para GTD®, también estás ante alguien que está intentando compensar su ignorancia de GTD® enseñándote el uso de una herramienta.

Por otra parte, cualquier profesional con un mínimo de honestidad, debería dejarte claro desde el primer momento qué te está ofreciendo y qué no. La ausencia de un disclaimer que indique claramente que lo que te cuenta carece de garantías, también te da información sobre el tipo de profesional que te estás planteando contratar.

Por supuesto, si en lugar de una persona independiente, quién te está ofreciendo formación GTD® «garrafón» es una consultora, ya sabes que te están estafando descaradamente.

Y para finalizar, mención aparte merecen las empresas que engañan a sus empleados ofreciéndoles formación GTD® «garrafón» siendo plenamente conscientes de ello.

Características de la formación GTD® de calidad

La formación GTD® oficial grupal, es decir, la diseñada para grupos por la David Allen Company, del creador de GTD®, está estructurada en 3 niveles, cada uno de los cuales requiere de su propio proceso de certificación como «GTD® Certified Trainer» para poder impartirla. Lo mismo ocurre para poder impartir la formación diseñada para personas que quieren aprender GTD® de manera individual: antes es necesario obtener la certificación como «GTD® Certified Coach».

El primer paso para poder certificarse es que la David Allen Academy acepte tu candidatura. En este sentido, los criterios de entrada son muy rigurosos, ya que además de un buen grado de conocimiento de GTD® se exigen otras competencias clave para la formación.

Después de completar una serie de trabajos previos, el primer reto al que se enfrentan las personas candidatas es un T3, es decir, un Train The Trainer presencial de varios días de duración. Una vez finalizado el T3, las personas candidatas tienen una serie de reuniones individuales con un Master Trainer (MT) en las que el MT evalúa en qué medida la persona tiene el nivel competencial necesario para ser considerada «GTD® Practitioner». Si la persona todavía no está a ese nivel, se trabaja con ella hasta que lo alcanza.

Cuando la persona ha alcanzado el nivel competencial de «GTD® Practitioner», tiene que impartir una serie de cursos presenciales y módulos, compartiendo las evaluaciones de los mismos con su MT. Si el resultado de estas evaluaciones no está dentro de los estándares, es posible que tenga que hacer prácticas adicionales antes de que el MT le permita avanzar hasta el siguiente paso.

El último paso de la certificación es superar un examen escrito a la perfección. Después, para mantener la certificación, hay que impartir un mínimo de cursos al año, así como participar y contribuir en una Comunidad de Práctica de formadores certificados de GTD®.

Este mismo proceso hay que repetirlo para obtener también las certificaciones correspondientes al Nivel 2 y al Nivel 3. Por otra parte, para obtener la certificación como «GTD® Certified Coach» hay que haber obtenido ya la certificación de Nivel 1 y completar un proceso parecido a los anteriores, solo que de forma individual en este caso.

Por último, los «GTD® Certified Master Trainer», es decir, los formadores de formadores, tienen que superar un proceso aún más exigente, que incluye una semana (40 horas) trabajando con el propio David Allen en Ámsterdam, así como superar un examen escrito y un examen oral, nuevamente con David Allen, todo ello para cada uno de los tres niveles.

Como puedes ver, toda una serie de procesos que validan con un alto estándar de calidad la formación GTD® que vas a recibir, independientemente del formato que elijas.

Te engañan intencionadamente

Durante los últimos meses nos hemos estado poniendo en contacto proactivamente con diversas personas y organizaciones que ofrecen formación GTD® «garrafón».

El motivo, hacerles saber que la calidad de lo que venden es cuestionable y ofrecerles diversas alternativas para cambiar esta situación.

Lamentablemente, ninguna de ellas ha mostrado un interés real por cambiar nada.

El significado de esto es muy claro: saben que lo que ofrecen carece de garantías y les da exactamente igual.

Conclusión

La mejora de la efectividad personal es un camino. Un camino no exento de obstáculos y dificultades, a la vez que repleto de logros y satisfacciones.

David Allen, autor del método GTD®, y su equipo, han desarrollado una completa oferta formativa, que cubre todas las posibles necesidades individuales y grupales con los más altos estándares de calidad.

En el caso concreto de España, se da además la circunstancia de que en OPTIMA LAB vamos incluso más allá de los estándares oficiales. Junto a la certificación como «GTD® Certified Trainer», las personas que integramos OPTIMA LAB contamos con formación complementaria en coaching, PNL y otras disciplinas, además de ser usuarias experimentadas de GTD®, como demostramos habitualmente en nuestros blogs.

Convencidas de que «es el cliente quien define un trabajo bien hecho», nuestro indicador es el NPS (Net Promoter Score), un indicador que evalúa la satisfacción de los clientes entre -100 y 100. Nuestro objetivo interno es 80, y trabajamos día a día por superarlo.

Así que la última decisión es tuya, como lo son tu tiempo y tu dinero.

Puedes optar por una alternativa de calidad dudosa, o por algo que garantiza el retorno de tu inversión. Porque tú, mejor que nadie, sabes qué te aporta más valor: un conocimiento validado o un sucedáneo «garrafón».

[Nota aclaratoria adicional: Del feedback que he recibido de algún lector, entiendo que el tono del post puede parecer particularmente duro y agrio, transmitiendo además la sensación de que tengo un «cabreo» importante contra determinadas personas y colectivos a causa de su competencia desleal, o de favorecerla.

Si es así, lo siento. Nada más lejos de mi intención. Afortunadamente no hemos percibido impacto alguno de la competencia desleal en nuestros resultados económicos, si acaso más bien lo contrario.

El motivo de mi «cabreo», por llamarlo así, es otro. A mí, GTD® me cambió literalmente la vida en un momento especialmente complicado, y estoy convencido de que si hubiera conocido GTD® a través de cualquiera de estas versiones «garrafón», nunca me habría planteado el reto que supone aplicarlo, viéndome así privado de todo lo que me ha aportado.

Por consiguiente, mi «cabreo» es únicamente hacia las personas y organizaciones que, anteponiendo sus intereses económicos a todo lo demás, privan a otras personas de los beneficios que GTD® podría llevar a sus vidas.]

Seis años de Consultoría Artesana

Año a año, y ya va media docena. Una sensación extraña. Parece que fue ayer cuando empecé a recorrer este camino artesano y, a la vez, me parece que llevo en él una eternidad.

Por otra parte, y a pesar de que es lo que pasa habitualmente, estos balances anuales no dejan de sorprenderme. La realidad vivida a final de año suele ser muy distinta de las expectativas que tenía a principio del mismo. Ni mejor ni peor, simplemente muy distinta.

En términos globales, y a pesar de los altibajos y de alguna desilusión, 2017 ha sido un gran año.

En enero tenían lugar las VIII Jornadas OPTIMA LAB, con la incorporación de Jordi Fortuny. Unas Jornadas marcadas por la tensa situación económica que venían atravesando algunos nodos de la red, por falta de facturación propia. A fin de ayudarles a resolver su problema, una de las decisiones que tomamos en estas Jornadas fue la de aprovechar la incorporación de Jordi para potenciar las competencias comerciales de estos nodos. En consecuencia, durante el primer semestre pudimos disfrutar de una formación comercial de enorme calidad y con numerosas prácticas, siempre desde un enfoque artesano.

Las IX Jornadas, en junio, vienen a demostrarme una vez más la validez de una tesis que llevo años manteniendo: de las 4 claves del talento, la que marca la diferencia, el factor más crítico, es la actitud. No es suficiente con «saber hacer», «poder hacer» o «que te dejen hacer»; es imprescindible «querer hacer».

Lamentablemente, los cambios de actitud que me hubiera gustado ver no llegan, y la situación continúa agravándose. Más allá de las dificultades que esto supone a título personal para Jero y AJ, la situación comienza a afectar significativamente al resto de la red.

Por una parte, a nivel anímico, ya que todos estamos viviendo una situación que no gusta a nadie, y que es además ajena a la realidad del resto de los  nodos. Por otra parte, a nivel estratégico y operativo, puesto que, por solidaridad, nos vemos obligados a renunciar a diversas inversiones.

Así, AJ no asiste con el resto de formadores certificados de OPTIMA LAB a la GTD® Conference de Ámsterdam; tenemos que reducir la duración de las Jornadas de junio en un día y también prescindir de la tradicional «dosis» de formación que siempre nos acompaña en este tipo de eventos.

Las Jornadas de septiembre se cancelan por el mismo motivo y evidencian lo insostenible de una situación que, por otra parte, sigue sin mostrar cambios en su causa. Los problemas rara vez se resuelven solos, y ello me lleva a plantear a AJ y a Jero que no podemos continuar así y que el proyecto OPTIMA LAB tiene que seguir adelante y recuperar el ritmo de siempre.

A finales de octubre, AJ y Jero abandonan OPTIMA LAB. Jesús, que se había retirado temporalmente en primavera del año anterior por motivos familiares, decide asimismo confirmar su abandono.

Un duro golpe, tanto personal como profesional. En lo personal, porque AJ y Jero son dos buenos amigos con los que he compartido gran parte de mi vida los últimos años, y es doloroso ver pasarlo mal a tus amigos. En lo profesional, porque la inversión que he hecho en su formación ha sido muy significativa, tanto en tiempo como en dinero, y con su marcha ha quedado en parte sin amortizar, especialmente en el caso de Jero, que estaba certificado como Master Trainer de Nivel 1 y finalizando su certificación en el Nivel 2.

Una situación que no deja de ser paradójica, porque 2017 ha sido un año espectacular en facturación, con un crecimiento del 39,8% sobre el año anterior a nivel personal y de un 84,6% en la facturación global de OPTIMA LAB. El problema es que es inviable vivir exclusivamente del excedente de demanda de la red sin generar negocio propio alguno.

En cualquier caso, la vida sigue en OPTIMA LAB.

Paz, cuya actividad hasta ahora en la red había ido aumentando en el último año hasta casi el 50%, ha pasado en los últimos meses a estar al 100%. Por su parte, David, que se mantenía por debajo del 25%, da finalmente el gran paso y estará al 100% a finales de enero. Del mismo modo, Jordi acaba de completar su proceso de certificación como trainer de GTD® y Cruz se encuentra ya en la recta final del suyo. La previsión es que ambos nodos vayan aumentando gradualmente su incorporación a la actividad de la red a lo largo del año, hasta completarla.

Por mi parte, ante la ausencia de Jero, he tenido que asumir el rol de Master Trainer en GTD®, puesto que es imprescindible contar con esta figura para poder mantener la distribución de formación GTD® oficial en España. En este sentido, he finalizado recientemente mi certificación como Master Trainer de Nivel 1 y tengo previsto certificarme también este año como Master Trainer de Nivel 2 (marzo) y de Nivel 3 (septiembre), ya que los cursos y módulos del tercer nivel saldrán por fin a la luz a finales de 2018.

En cuanto al resto de aspectos profesionales, ha sido un año realmente positivo. La adaptación de la formación GTD® oficial a las necesidades locales está finalizada y los resultados son patentes. En junio adoptamos el NPS como indicador de calidad de OPTIMA LAB y cierro el año con la satisfacción de haber superado nuestro objetivo interno de 80 en la totalidad de los cursos impartidos este segundo semestre y el 90 en el 70% de ellos (el NPS puede estar entre -100 y 100).

Otro motivo de satisfacción son los diversos proyectos de consultoría en efectividad que han surgido este año. En algunos casos, hemos desarrollado productos propios, como por ejemplo un «Taller para la gestión efectiva del email», que está teniendo un gran éxito hasta la fecha. También estamos inmersos en varios proyectos de mejora de la efectividad colectiva con OPTIMA12® que prometen arrojar resultados más que interesantes.

OPTIMA3® por su parte sigue avanzando a buen ritmo. A ver si 2018 se porta bien y puedo ponerme con el libro de una vez. ¡Ah! Y ya tengo por fin los logos de OPTIMA3® y OPTIMA12®, gracias al fantástico trabajo de Joan Llopis, el autor del logo de OPTIMA LAB, del diseño de la nueva plantilla para nuestros blogs y del resto de elementos visuales de la red.

En lo operativo, en enero estrenaremos fotos nuevas de los nodos de OPTIMA LAB (gracias como siempre al maestro Xavi Vila). Además, la «famosa» plantilla del blog está finalmente terminada, así que cualquier día de estos sorprenderemos con un cambio de imagen. Como paso previo al cambio de «look», estamos trabajando con Fernando Tellado para migrar y consolidar nuestros blogs en un nuevo hosting, así que de 2018 ya no puede pasar 😛

Continuando con lo operativo, en julio creamos OPTIMA LAB PRODUCTIVE NETWORK SL, una sociedad para simplificar la vida a nuestros clientes, ya que hasta entonces cada nodo tenía que facturar independientemente con su sociedad, con el jaleo que ello supone en cuanto a dar de alta a varios proveedores, control de facturas, etc.

También a la vuelta de verano hicimos una reingeniería de nuestros procesos logísticos. Ahora, en lugar de importarlos de USA, parte de los materiales los fabricamos en China, y hemos aprovechado el cambio para introducir numerosas mejoras.

Por terminar con la parte profesional, 2017 ha sido un año rico en alianzas comerciales y actualmente contamos con una completa red de partners que distribuyen nuestros servicios por toda la geografía nacional. Hemos aprendido de las numerosas experiencias anteriores y finalmente hemos dado con un modelo de colaboración que parece funcionar a gusto de todos y que está empezando a arrojar sus frutos.

Ya en lo personal, 2017 ha sido un año de consolidación de hábitos saludables que empecé el año anterior. Andar al menos 10.000 pasos todos los días, cuidar la alimentación y el peso, leer también a diario o dormir un mínimo de 7 horas diarias son algunos pequeños logros que he conseguido y que me producen una gran satisfacción.

Por ir terminando, la anécdota del año coincidió en esta ocasión con las vacaciones, o por mejor decir, «trabacaciones». En septiembre tenía un curso de GTD® en República Dominicana, concretamente en el Hotel Bávaro Suites de Punta Cana. La idea era aprovechar la ocasión para disfrutar allí de una semana de vacaciones con mi familia y lo «único» que se interpuso en nuestros planes fue el huracán Irma, que nos obligó a volver precipitadamente en mitad de las mismas. Aprovecho para enviar un fuerte abrazo desde aquí a Laura, Gabriel y al resto del equipo de Iberostar.

Y poco más que añadir. 2018 se presenta como un año impresionante en todos los aspectos. En lo profesional, el pasado mes de septiembre renovamos nuestro contrato de Distribución Exclusiva de Formación GTD® Oficial por otros cinco años y está claro que ha sido la decisión correcta, ya que tenemos todas las fechas ocupadas para los próximos cuatro meses, con infinidad de oportunidades que irán consolidándose y añadiéndose en las próximas semanas.

Además, Paz está ya trabajando con el objetivo de superar la certificación como GTD® Certified Coach en breve, de manera que esperamos poder también ofrecer nuevos servicios de formación GTD® individualizada dentro de nada.

Por último, 2018 será también el año en el que tendrán lugar nuestros primeros cursos de Formación GTD® Oficial en abierto. En resumen, un año que llega cargado de  nuevos proyectos, nuevos retos y nuevas oportunidades profesionales.

En lo personal, otro año más en el que seguir aprendiendo, disfrutando con la familia de las cosas sencillas y avanzando cada día más en el propósito que me marqué hace ya algún tiempo de «hacer únicamente cosas con sentido», contribuyendo a una sociedad mejor con personas más felices. ¡Será también el décimo cumpleaños de este blog!

Muchas gracias por haber llegado hasta aquí y por seguir acompañándome en esta fantástica aventura. Muchas gracias a ti por estar ahí; gracias especiales a Paz y a mis hijas Marta e Irene por su apoyo incondicional; gracias a mis amigos de OPTIMA LAB por seguir compartiendo visión, ilusión, empeño y proyecto; y gracias, por supuesto, a nuestros clientes, proveedores y partners por ser parte de todo esto.

¡Un fuerte abrazo y Feliz 2018!

#efectividad2017: Aprendiendo a descubrir el poder de enfocarse

El pasado viernes 9 de junio tuve el placer de participar en un evento organizado por la Escuela Jung de Alto Rendimiento en Madrid bajo el título «El Poder de enfocarte en tus áreas de mayor éxito».

Como en otras ocasiones anteriores, mi intervención forma parte de la iniciativa que, bajo el nombre «2017: año de la efectividad», estamos llevando a cabo desde OPTIMA LAB en los últimos meses, con el fin de dar a conocer al mayor número posible de personas los beneficios que pueden obtener del desarrollo de esta competencia.

Como sabes – si me sigues habitualmente – suelo prodigarme poco en este tipo de eventos ante grandes audiencias, ya que prefiero formatos más reducidos. Sin embargo, esta ocasión era especial y bien justificaba una excepción.

La Escuela Jung de Alto Rendimiento facilita a emprendedores, cuyos medios están por definición limitados, el acceso a ponentes de primera línea y a otros recursos formativos que les permiten el desarrollo de competencias clave para su actividad profesional. Su directora, Natividad Pérez (Naty para los amigos), había recibido precisamente el día antes el Premio Empresarial por la trayectoria e innovación de la Escuela Jung y tiene una presencia habitual en los principales medios de difusión, que se hacen eco y reconocen su labor.

Oportunidades como esta para acercar la efectividad personal a cientos de personas no surgen todos los días, así que cuando mi amiga Mónica Galán – fantástica oradora y perfecta maestra de ceremonias – me llamó para plantearme el reto, tuve necesariamente que aceptarlo.

Fue una hora y media intensa ante 300 personas ávidas de aprender y aprovechar al máximo cada uno de los minutos de la sesión, una sensación reconfortante que contrasta con la apatía que en ocasiones muestran algunas de las personas que asisten a los cursos in-company.

Me lo pasé muy bien, y creo que las personas que asistieron también. A pesar de lo comprimido del formato y lo amplio de la audiencia, fuimos capaces de realizar varias prácticas, compartir experiencias, conversar y reír, que también es un elemento clave para aprender.

Excelente sabor de boca y la satisfacción de haber acercado la efectividad personal a personas que, sin duda, sabrán sacar buen partido de ella, tanto en lo profesional como en lo personal. Muchas gracias, Naty y Mónica, por la oportunidad, y adelante con este gran proyecto.

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