Desarrollo Organizacional: Incomunicación Interna

En mi experiencia profesional trabajando con encuestas de clima laboral he podido comprobar cómo en ocasiones suele aparecer algún que otro resultado negativo inesperado en áreas que en teoría no deberían mostrar ningún problema.

Lo más llamativo es que en la mayoría de estos casos el análisis posterior de los resultados pone de manifiesto que los problemas fueron por lo general causados por una comunicación insuficiente o incorrecta sobre temas que en principio no deberían haber sido causa de conflictividad.

El motivo de estas situaciones suele ser la discrepancia entre las expectativas generadas en su momento por la comunicación y la realidad que experimenta el individuo más tarde en relación con dichas expectativas. Se trata por tanto de situaciones problemáticas que en muchas ocasiones no obedecen a la existencia de un problema real y objetivo sino a una frustración originada por el establecimiento de expectativas erróneas que posteriormente no se satisfacen.

Donde no había un problema, la mala comunicación interna lo ha generado.

En mi opinión, el motivo principal por el que falla la comunicación interna en muchas empresas es porque en realidad no se trata de comunicación sino de una mezcla de información y marketing interno. No existe comunicación en la medida que se trata de procesos que podríamos calificar “1.0″ donde un contenido previamente definido y acordado se transmite a una audiencia de forma unidireccional y sin posibilidad de interacción.

Dichos contenidos además no suelen ser siquiera reflejo objetivo de un dato o circunstancia, sino que han sido filtrados y depurados para asegurar que son coherentes y correctos desde el punto de vista de los valores, intereses y maneras de actuar de la empresa. No es que haya nada negativo en esta búsqueda de coherencia pero por desgracia se suele hacer mal y en consecuencia el mensaje final resulta incompleto, difícil de entender y por tanto fácilmente sujeto a interpretación.

Más allá de garantizar una cierta coherencia, lo que se puede ver con frecuencia es una obsesión infantil por edulcorar los mensaje sobre temas conflictivos, por tratar de vender como positivo algo que no lo es tanto o simplemente por omitir la parte más relevante y centrarse en lo accesorio. No deja de ser una paradoja que tantas empresas presuman del talento de sus empleados y luego traten a ese mismo talento como si su nivel intelectual fuera el de alumnos de educación infantil.

Resulta además sorprendente que la mayor parte de las empresas hablen constantemente de la importancia que otorgan a la comunicación interna con sus empleados y que sin embargo rara vez, por no decir nunca, hablen de cómo asegurar la credibilidad de dicha comunicación.

Este detalle no es anecdótico, porque la comunicación sin credibilidad se convierte en propaganda.

Al margen de lo anterior, se ignora también el hecho de que, más allá de que guste o no, para aceptar algo, primero hay que entenderlo. Cuanto más se manipula el mensaje, más se aleja éste de la realidad que representa y más facilita su interpretación por parte de quien lo recibe, lo que supone un caldo de cultivo idóneo para la posterior frustración y malestar.

El error consiste a mi modo de ver en dar más importancia a lo que se transmite que a cómo se transmite.

Lo importante no es elaborar un texto cuidadísimo que haya superado con éxito todos los niveles de aprobación sino fomentar una conversación dinámica donde la información se transmita primero de forma clara y fidedigna y a continuación se facilite el diálogo entre los empleados de la empresa y sus directivos a todos los niveles.

Comunicar internamente no es enviar mensajes desde una cuenta genérica de e-mail ni que la alta dirección ofrezca grandes discursos. Comunicar internamente es que cada responsable de equipo se siente con sus empleados y pase si es preciso un mal rato contestando a preguntas difíciles, explicando decisiones impopulares, asumiendo la responsabilidad sobre errores que ha cometido él o la empresa y que han conducido a una situación complicada, etc.

Comunicar internamente es el ejercicio colectivo del liderazgo por parte de todos los responsables de equipo de la empresa.

La llegada de la Web 2.0 al ámbito empresarial va a suponer un serio desafío para muchos de los actuales modelos de comunicación interna, ya que significa la desaparición del monopolio informativo en la empresa.

En la medida en que el discurso oficial sea fácilmente contrastable por otros medios, su credibilidad estará más que nunca en juego. El riesgo no es sólo que la comunicación interna pierda su efectividad propagandística sino que pase a convertirse en un elemento generador de insatisfacción y conflictividad laboral.

Los responsables de RRHH deben anticiparse a este cambio inminente con otro cambio necesario de paradigma: la información ya no es poder; lo que importa es la conversación.

Es esencial tenerlo en cuenta porque las empresas, al igual que los mercados, son conversaciones.

Teaming: La "Long-Tail" Solidaria

teaming 300x200 Teaming: La "Long Tail" Solidaria

Este post viene a sumarse a los de Francisco AlcaideJuan Martínez de Salinas y Àlex Vallès, seguramente entre muchos otros, y tiene por finalidad ayudar a divulgar esta iniciativa solidaria puesta en marcha por el holandés Jil van Eyle.

Teaming es simplemente una idea.

Teaming no es una ONG, ni tampoco una empresa. Ni siquiera tiene cuenta bancaria.

Teaming es una iniciativa de carácter solidario que pretende aprovechar el valor que supone la existencia de un equipo para canalizar microdonaciones, típicamente de 1 euro al mes, que individualmente serían difícilmente viables y que de esta forma permiten lograr resultados significativos, lo que sería una “long-tail” solidaria.

Teaming no implica ningún tipo de obligación. Los microdonadores deciden a qué proyecto solidario dedicar su donación.

Personalmente le veo una potencia extraordinaria no sólo a nivel empresa sino para cualquier otro colectivo que desee llevar a cabo una labor social. Creo que Teaming es aplicable desde a una asociación deportiva a un grupo de amigos.

A día de hoy existen además ONGs especializadas en gestionar microcréditos, como por ejemplo Kiva.org, que son a mi entender una complemento excelente a iniciativas como Teaming.

Si quieres más información sobre esta fantástica idea puedes encontrarla aquí.

Desarrollo Organizacional: El Profesional de RRHH del siglo XXI

Brecha digital o diversidad generacional son conceptos frecuentemente tratados en la blogosfera y que nos hablan del ritmo vertiginoso de cambio en el que estamos inmersos.

Es cierto que fuera de la blogosfera estos temas son aún marginales, ya que el peso demográfico y económico de las generaciones “conectadas” es todavía escaso en relación con el de las “no conectadas”, tanto en el aspecto cuantitativo (son proporcionalmente “pocos”) como en el cualitativo (su posicionamiento social o económico es comparativamente más “débil”).

Sin embargo es evidente que esta situación irá cambiando rápidamente en el transcurso de los próximos años según estás nuevas generaciones “digitales” se vayan incorporando al mundo económico y social y vayan sustituyendo a las generaciones “analógicas”.

Como profesional de los Recursos Humanos me siento fascinado por los retos que esta nueva situación está comenzando a plantearnos y a la vez preocupado por nuestro escaso nivel de preparación para afrontarlos con éxito o, lo que es lo mismo, de forma que podamos seguir aportando algún valor al negocio.

He estado pensando durante las últimas semanas sobre cómo debería ser el “curriculum académico básico” que todo profesional de RRHH del siglo XXI debería conocer para estar mínimamente preparado ante esta realidad inminente.

Me parece fundamental un recorrido por algunas obras “clásicas” sobre Internet y su impacto social y económico como por ejemplo el “Manifiesto Cluetrain” o conceptos esenciales como “la larga cola“, “sharismo“, “infoxicación” o “prosumidor“. En general, todo aquello que sería necesario conocer para poder entender los orígenes, la magnitud y alcance de estos cambios.

Veo también indispensable que conozcan obras como “El futuro del management” de Gary Hamel sobre las nuevas forma de concebir la gestión de personas. Del mismo modo creo que un profesional de los RRHH del siglo XXI no puede ignorar la existencia de iniciativas como ROWE o seguir creyendo en el mito de la separación entre vida personal y profesional.

En esta misma línea está la necesidad de saber qué es, cómo funciona y qué posibilidades ofrecen herramientas como las wikis, twitter, yammer, los blogs o las redes sociales, tanto personales tipo Facebook como profesionales tipo LinkedIn o Xing.

Es también clave qué conozcan con un cierto nivel de detalle conceptos como marca personal, identidad digital o reputación digital y que entiendan su alcance e implicaciones.

Asimismo y para finalizar, me parece crítico que se les incite a reflexionar sobre las competencias necesarias para abordar este nuevo escenario con éxito, lo que se viene llamando e-competencias o competencias 2.0, entre las que lógicamente destaco la productividad personal.

Evidentemente esto son sólo unas ideas generales para dar una visión de lo que viene cruzando por mi cabeza últimamente sobre este tema y de hecho me encantaría conocer tu punto de vista al respecto ya que estoy seguro de que este esbozo inicial se puede mejorar mucho, así que te invito a que dejes en un comentario lo que en tu opinión falta, sobra, debería plantearse desde un enfoque distinto…

¡Muchas gracias por adelantado!

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