El Consejo de los Viernes: Aprende a Disfrutar

cut to the chase El Consejo de los Viernes: Aprende a DisfrutarLa férrea disciplina de permanecer centrado en tus objetivos personales y profesionales te permitirá disponer de más tiempo para ti, para disfrutar junto a tu familia y para hacer lo que más te gusta.

Esta es la recompensa más importante que recibes cuando vas “al grano“.

Por eso es importante que aprendas a disfrutar de todos estos momentos, ya que es fácil que el ritmo del día a día te haga pasarlos por alto o, al menos, no saborearlos con la debida intensidad.

Debes ser consciente de cuáles son esos momentos para poder identificarlos, detenerte y aprovecharlos al máximo.

Son los momentos por los que te esfuerzas día a día. Si luego eres incapaz de parar un segundo y aprovecharlos, ¿para qué han servido todos tus esfuerzos?

Inmersos como estamos en este ritmo frenético y absurdo, olvidamos con frecuencia por qué hacemos las cosas. No caigas en la trampa del “no tengo tiempo”.

Disfrutar unos minutos con tus hijos, tu pareja o tus amigos; dedicar un rato a leer, a oír música, a pasear o a tu deporte preferido es justo todo lo contrario a “perder el tiempo”.

Da a estos instantes la importancia y prioridad que merecen y no los sacrifiques por ninguna otra cosa.

Recuerda que es por ellos por lo que haces todo lo demás. No al revés.

Tendemos a pensar que la felicidad la produce el logro de lo que deseamos pero las últimas investigaciones demuestran que dónde realmente somos felices es haciendo el camino hacia esos logros.

Así que no esperes a llegar y aprende a disfrutar. Ahora.

Desarrollo Personal: El Futuro Está Detrás

tres peques de espaldas Desarrollo Personal: El Futuro Está DetrásÚltimamente, cuando comento con gente de mi grupo de edad (en breve cumpliré los 44), o algo mayor, cualquier noticia relacionada con redes sociales o con las transformaciones económicas, políticas y sociales que veremos en los próximos años relacionadas con tecnología e Internet, siempre me encuentro con respuestas parecidas. Todas ellas minusvaloran la importancia actual y el impacto presente y futuro de la web 2.0.

Da igual que no hables de opiniones sino de datos como el Informe Nielsen de marzo de 2010, según el cual eran ya más de 13 millones los españoles que habían consultado algún blog en febrero de ese mismo año. La respuesta con la que me suelo encontrar habitualmente es “pues yo no conozco a nadie de mi círculo que lea blogs o use twitter, así que no serán tan importantes…”, respuesta que me recuerda un poco al “Efecto Ignorancia” al que me refería en mi entrada sobre Recursos Humanos y Redes Sociales.

Mucha gente sigue anclada en el paradigma según el cual la mejor manera de intuir por dónde va a ir el futuro, y prepararnos para él, es aprender de los que van unos años por delante de nosotros. Personalmente tengo bastante claro que ese paradigma está caduco.

Es cierto que ha sido un paradigma válido durante la mayor parte de la historia de la humanidad, fundamentalmente por dos motivos: Por una parte, porque el conocimiento era esencialmente función de la edad, lo que hacía que el cambio proviniera sobre todo de las personas con cierta experiencia. Por otra parte, porque el cambio se producía a un ritmo lo suficientemente lento como para que el conocimiento atesorado por las generaciones precedentes siguiera siendo válido y vigente para las más jóvenes.

Pero esto ya no es así. Nuestros niños y jóvenes son mucho más despiertos que los de generaciones pasadas y son capaces de darnos pistas de por dónde puede ir el futuro, sobre todo tecnológicamente hablando, desde muy corta edad. Sin ir más lejos, mi hija pequeña (6 años) no ha oído nunca hablar de Chrome OS pero eso no impidió que un día intentara lanzar PowerPoint desde la barra de direcciones de Chrome. O mi otra hija, la mayor, que aprendió a usar los mandos de la TV y el DVD antes que a hablar o a programar la grabación de películas en el HDD sin saber que traía libro de instrucciones.

Parece un hecho innegable que, por primera vez, los jóvenes están más preparados que las generaciones precedentes y además son capaces de liderar el cambio en un número creciente de frentes, en especial en el tecnológico. Como ejemplos, Larry Page tenía 24 años y Sergey Brin 23 cuando crearon Google; Mark Zuckerberg tenía 23 cuando creó Facebook y Matt Mullenweg inventó WordPress con 19 años.

Esta capacidad de reinventar el futuro es especialmente crítica en época de crisis, donde la necesidad de cambio es aún mayor. El propio Eduard Punset decía recientemente en una conferencia en Logroño que en tiempos de crisis se recurre a los jóvenes porque están más dispuestos a arriesgar y a cambiar de opinión.

No pretendo en esta entrada minusvalorar el conocimiento de nuestros mayores. Suelo citar con frecuencia a Thomas Merton: “Si he visto más lejos, es poniéndome de pie sobre los hombros de gigantes” pero ya no es tan evidente que el futuro sea algo que vaya por delante.

Si realmente queremos estar preparados para lo que va a venir, seguramente lo mejor que podemos hacer es observar atentamente a nuestros hijos y a los jóvenes en general, porque ahora, y cada vez más, el futuro está detrás.

GTD: Por Qué Revisar de Abajo Arriba

monigote escalera piedrecitas GTD: Por Qué Revisar de Abajo ArribaA la hora de aplicar el Modelo de 6 Niveles para Revisar tu Trabajo, podrías en principio hacerlo de arriba abajo, es decir, empezar por decidir qué vida quieres vivir y, a partir de ahí, ir avanzando por los sucesivos niveles hasta llegar a qué puedes hacer ahora mismo para empezar a convertir todos esos planes en una realidad.

De hecho, podrías empezar por cualquier nivel y en cualquier momento. El truco consiste en aprender a prestar atención a lo que necesitas en cada instante; a mantener el equilibro entre tú y tus proyectos.

Como todo se va a ver influido por las prioridades del nivel superior, parece lógico pensar que cualquier formulación de prioridades debería comenzar desde arriba. Por ejemplo, imagina que comienzas por establecer prioridades en tu trabajo y más tarde descubres que en realidad ese no es el trabajo que debes hacer. Todo el tiempo y energías empleados hasta ese momento habrían sido de alguna forma “desperdiciados”.

¿Por qué entonces recomienda David Allen gestionar las cosas de abajo arriba? El motivo es similar a lo que ocurre con la pirámide de Maslow, donde las necesidades de niveles superiores no ocupan nuestra atención hasta que las necesidades de un determinado nivel no están satisfechas.

Con tu vida sucede algo parecido: si no tienes sensación de control sobre los niveles más operativos (tus proyectos y próximas acciones), es difícil que puedas desarrollar confianza en tu capacidad para gestionar tu vida de forma adecuada y lo más probable es que, al intentar administrarla de arriba abajo, acabe produciéndote una sensación frustrante.

Sin embargo, al completar y ganar control sobre los aspectos más tangibles y próximos de tu vida, logras liberar tu mente y maximizar tu atención creativa. En este estado estás en óptimas condiciones para centrarte en los niveles superiores, donde normalmente las ideas y conceptos son más complejos.

Por eso, aunque el nivel de 15.000 metros es el que marca tus prioridades más importantes, cuando logras comprender y poner en práctica todos los niveles de trabajo en los que estás involucrado (sobre todo los dos más bajos: proyectos y próximas acciones), consigues unos recursos que te van a permitir abordar todos los niveles restantes en mejores condiciones.

Es cierto que la gran mayoría de los enfoques teóricos dan mucha importancia conceptual al enfoque de arriba abajo pero David Allen no entra a discutirlos. Lo que él se limita a decir es que, sea conceptualmente idóneo o no, desde una perspectiva práctica, el enfoque de abajo arriba es el que, al final, permite lograr una vida equilibrada y productiva.

Logo redca

FeedBurner Subscriber Counter

Sígueme en Twitter

El Observatorio de la Blogosfera de RRHH sigue este blog

Categorías

Nube de Etiquetas

Tamaño de letra

Translate this blog