Desarrollo Profesional: Cómo Delegar para Ser más Productivo

delegar Desarrollo Profesional: Cómo Delegar para Ser más ProductivoEn la entrada del lunes afirmaba que “delegar próximas acciones es algo que por lo general puedes hacer en menos de dos minutos“, a lo que Alberto Barbero me replicaba en un comentario diciendo que le resultaba “difícil de entender la delegación ‘en dos minutos’ de tareas“, ya que “la delegación es un proceso que supone dedicar tiempo a elegir la persona, proponérselo, en algunos casos prepararla y que para la persona suponga una oportunidad de desarrollo, etc.

Creo que esta interpretación de lo que es delegar puede explicar, al menos parcialmente, por qué nos cuesta tanto hacerlo. Del mismo modo que no archivarás algo si tardas más de un minuto en hacerlo, tampoco delegarás algo si no puedes hacerlo en menos de dos minutos.

De la afirmación de Alberto entiendo que da por sentadas dos cosas: que se delega “hacia abajo” en la jerarquía y que delegar es un proceso que encierra cierta complejidad y exige una inversión de tiempo no despreciable.

Sin embargo, cuando David Allen y yo hablamos de delegar nos estamos refiriendo a algo mucho más sencillo y que desde luego puede hacerse en menos de dos minutos.

El primer aspecto a tener en cuenta es que se puede delegar dentro o fuera de una jerarquía y en cualquier dirección: hacia abajo, hacia arriba o hacia los lados.

Si me llega un email pidiendo que apruebe un presupuesto que excede la cantidad que tengo autorizada, lo puedo delegar “hacia arriba”, a mi jefe. Yo ya sé que mi jefe puede aprobar esas cantidades, así que no tengo que hacer ni comprobar nada y por tanto no necesito más que unos segundos para delegar esta acción.

Si me piden información sobre una factura de un proveedor, se lo puedo delegar “en horizontal” a la persona responsable del departamento financiero. También sé que es el departamento financiero quien se encarga de las facturas, así que la delegación puede hacerse de forma inmediata.

Del mismo modo, buena parte de los elementos que llegan a diario a mi bandeja de entrada los delego en cuestión de segundos a personas de mi equipo, porque sé que saben llevar perfectamente a cabo esas tareas.

El segundo aspecto a considerar es que delegar es una cosa y formar es otra, al igual que delegar una tarea no es lo mismo que traspasar una responsabilidad. Delegar se aplica a tareas de las que puedes ser o no responsable y en los casos en los que sí lo eres, delegas sólo la tarea, no la responsabilidad sobre ella.

Por otra parte, es cierto que para poder delegar algo a alguien, esa persona debe haber sido previamente formada. En ocasiones serás tú quien deberá encargarse de ello pero en otras muchas la persona ya sabrá lo que tiene que hacer.

Si eres tú quien debe formarla, evalúa el tiempo que te llevará hacerlo y el tiempo que delegar la tarea te permitirá ahorrar. No tiene, por ejemplo, demasiado sentido delegar tareas que no se vayan a repetir periódicamente, ya que difícilmente podrás recuperar el tiempo invertido.

También debes tener en cuenta el grado de supervisión que la tarea delegada va a requerir y el coste en tiempo si se produce algún fallo. Si reparar un fallo puede suponer invertir el doble de tiempo de lo que vas a ahorrar delegando o vas a tardar más en revisar la tarea de lo que ahorras no haciéndola tú, mejor no la delegues.

Del mismo modo que archivar no significa organizar tu archivo, delegar debe ser una acción sencilla e inmediata, no un proceso.

Dedicar un tiempo inicial a organizar tu archivo o a formar a una persona para poder delegar en ella, no forman parte de la fase de procesamiento en GTD, sino que son inversiones previas de tiempo que te permiten ser más productivo a largo plazo.

GTD: ¿Qué Hacer con la Próxima Acción?

cruce caminos con texto GTD: ¿Qué Hacer con la Próxima Acción?Una vez tengas claro cuál es realmente la próxima acción, se plantean ante ti tres opciones:

  • Hacerla, siempre y cuando la acción requiera menos de dos minutos
  • Delegarla, tanto si tú no eres la persona más idónea para llevar a cabo la acción, como si piensas que delegar te puede permitir liberar tiempo para centrarte en otras cosas más importantes sin que el resultado final se vea comprometido
  • Aplazarla, para hacerla en otro momento más adecuado

Si la próxima acción requiere menos de dos minutos, lo inteligente es hacerla de inmediato, aunque no se trate de nada prioritario. Este principio es conocido como regla de los dos minutos, uno de los elementos más populares de la metodología GTD.

Pero ¿por qué dos minutos?, se preguntan muchos. La respuesta es sencilla: dos minutos es una estimación aproximada del umbral de eficiencia. Esto significa que el beneficio que puedes obtener de anotar la próxima acción, organizarla y evaluarla no se justifica si vas a tardar más en hacer todo eso que en llevar a cabo la propia tarea.

De hecho dos minutos es una cifra aproximada. Si dispones de tiempo suficiente para procesar tu bandeja de entrada y ves que ampliar hasta cinco o incluso diez minutos te permite hacer y completar un buen número de cosas, el principio anterior sigue siendo válido.

Si aplicas bien la regla de los dos minutos experimentarás una mejora espectacular en tu productividad, pero ten cuidado porque es fácil distraerte y que alguno de esos “dos minutos” se convierta en media hora. Como ya has visto, es normal que inicialmente infraestimes el tiempo que vas a necesitar para realizar tus acciones, por lo que una buena práctica cuando comiences a aplicar esta regla es cronometrarte de vez en cuando para ver cómo de precisas son tus estimaciones de tiempo.

En cuanto a la delegación de próximas acciones, la recomendación de David Allen, sobre todo en entornos laborales, es hacerlo dejando constancia escrita de ello. Otros métodos, como por ejemplo una conversación o un mensaje en un buzón de voz, pueden parecer más eficientes por la inmediatez con la que puedes llevar a cabo la delegación, pero sin embargo hacen más difícil la localización posterior de la tarea y pueden dar lugar a interpretaciones erróneas.

Delegar próximas acciones es algo que por lo general puedes hacer en menos de dos minutos, así que en la práctica tu decisión ante una próxima acción se resumirá con frecuencia en decidir si hacerla en menos de dos minutos o aplazarla. Una de las habilidades clave que precisamente debes desarrollar para implantar GTD con éxito es ser capaz de identificar con rapidez y precisión qué próximas acciones debes hacer en menos de dos minutos y cuales debes aplazar.

A la hora de delegar hay que tener también en cuenta que en muchos casos te puede interesar hacer un seguimiento de la tarea delegada para asegurarte de que la acción se completa efectivamente. Este es un aspecto a la vez crucial y complejo de GTD, por lo que le dedicaremos una o más entradas específicas más adelante.

Por último, verás que tienes muchas próximas acciones que requieren más de dos minutos para ser completadas y que además no puedes delegar. En este caso debes aplazarlas, es decir, ir poniéndolas por escrito según las vayas procesando para poder organizarlas en la siguiente fase de GTD.

El Consejo de los Viernes: Delega

cut to the chase El Consejo de los Viernes: Delega Los profesionales eficaces delegan. En saber delegar consiste, de hecho, buena parte de su eficacia.

Delegar te permite liberar tiempo para centrarte en las cosas realmente importantes.

Una forma sencilla de evaluar tu capacidad de delegar es observar si las personas de tu equipo soportan una carga de trabajo equivalente a la tuya. Si la respuesta es negativa, seguramente tengas espacio para mejorar en este área.

La no-delegación es con frecuencia resultado de un círculo vicioso. Aunque haya personas en el equipo en quienes se podría delegar, seguramente necesitan una formación específica previa. Sin embargo, como no tienes tiempo para formarlas (porque no delegas), no puedes delegarles nada (por lo que seguirás sin tener tiempo).

Si este es tu caso, debes salir del círculo lo antes posible.

Lo primero es identificar un proyecto concreto del que seas responsable, pero que consideres que podrías delegar en un momento dado. Un buen lugar por el que comenzar son los proyectos de carácter repetitivo, como por ejemplo informes mensuales, ya que son los que te darán un mayor retorno sobre la inversión de tiempo que hagas.

Cuando tengas claro qué proyecto vas a delegar:

  1. Identifica las tareas que consumen más tiempo por tu parte y que crees que podrían ser hechas por otros
  2. Evalúa qué tipo de conocimientos y habilidades son necesarios para llevar a cabo el proyecto
  3. Busca a la persona de tu equipo que mejor se adapta a ese perfil de conocimientos y habilidades
  4. Explícale en qué consisten las tareas e invítale a que las haga conjuntamente contigo la primera vez. La segunda vez tendrá que hacerlas ella sola pero tú debes permanecer a su lado para poder resolver de forma inmediata cualquier duda
  5. A partir de ese momento, deja claro como localizarte en caso necesario y permanece localizable. Es normal que la persona que has elegido esté nerviosa la primera vez que tenga que llevar a cabo la tarea por sí sola y sin que tú estés a su lado, así que es importante que sepa que puede acudir a ti, y que vas a estar disponible, en caso necesario
  6. Es probable que la tarea no esté perfecta la primera vez. Destaca las partes positivas, da feedback constructivo sobre las áreas a mejorar y, sobre todo, agradece el trabajo hecho y el tiempo dedicado. La persona sentirá que su esfuerzo es reconocido y valorado y eso la animará a seguir mejorando a lo largo del tiempo

Una vez hayas delegado con éxito este primer proyecto estás en condiciones de seguir aplicando el mismo proceso a otros proyectos, cada vez de mayor complejidad.

Es posible que al principio tengas la sensación de que hubiera sido más rápido y sencillo si lo hubieras hecho tú mismo. De hecho es probable que sea realmente así las primeras veces.

Sin embargo esto cambiará en la medida que las personas en quienes vas delegando tareas adquieran el nivel de soltura necesario, proceso bastante rápido por lo general.

A partir de ese punto empezarás a notar que dispones de mucho más tiempo para dedicar a esas otras cosas más importantes que sólo puedes hacer tú.

Logo redca

FeedBurner Subscriber Counter

Sígueme en Twitter

El Observatorio de la Blogosfera de RRHH sigue este blog

Categorías

Nube de Etiquetas

Pasan por Aquí

cinthia Desarrollandopersonas Gema GRYSACIA Hector Daniel José Barroso mespinosa Orientar Soyfelix vichu.firefox2 Victor Cortes Virginio Gallardo

Tamaño de letra

Translate this blog