Desarrollo Personal: Hacia la Productividad por el Mínimo Esfuerzo

rueda de piedra Desarrollo Personal: Hacia la Productividad por el Mínimo Esfuerzo Decía la semana pasada que el esfuerzo está de moda últimamente y que, aunque creo entender las razones que lo motivan, esta reivindicación me parece un error.

Ya sabes que sin esfuerzo no hay resultados. Eso está claro y por ello el esfuerzo tiene un valor. Pero también hemos visto que si nada cambia, tampoco hay resultados, por mucho esfuerzo que haya habido de por medio.

El esfuerzo por el esfuerzo no tiene por tanto valor alguno. No es algo a ensalzar porque el esfuerzo no es una virtud, es un mal necesario. Sólo te esfuerzas lo que te esfuerzas hasta que descubres una forma alternativa de obtener el mismo resultado con un menor esfuerzo.

Afortunadamente algún antepasado decidió en un momento dado dejar de esforzarse por unos minutos en empujar algún tronco y pararse a pensar en cómo moverlo con menos esfuerzo. Muchos de los que ahora reivindican tan fervientemente el esfuerzo le hubieran tildado probablemente de vago, pero sin este primer vago de la prehistoria nunca se hubiera inventado la rueda.

La historia del Progreso viene marcada  por la búsqueda del mínimo esfuerzo; por todos esos vagos que afortunadamente decidieron dejar de esforzarse por un momento y pensar en su lugar cómo conseguir lo mismo con menos esfuerzo.

Por eso creo que reivindicar el esfuerzo como valor a recuperar no tiene sentido. Si debemos reivindicar algo, reivindiquemos el hábito de pensar, tan poco desarrollado y que tanta falta hace.

Fíjate en tu Productividad Personal. Es cierto que si te esfuerzas más, aumenta pero, si te esfuerzas mejor, aumenta mucho más.

Las metodologías para maximizar la productividad personal, como por ejemplo GTD, ni siquiera plantean aumentar el esfuerzo como forma de mejorarla. Más bien al contrario, ponen todo su énfasis en la forma en que aplicas tu esfuerzo, en pensar antes de hacer, en minimizar errores, en buscar sinergias, en aprovechar el poder de Y

En resumen, en encontrar el modo de hacer más con el mínimo esfuerzo.

Cuando se habla de fracaso escolar y se dice que a nuestros jóvenes y adolescentes no se les ha inculcado el valor del esfuerzo creo que el árbol no está dejando ver el bosque.

Lo que a nuestros jóvenes y adolescentes no se les ha enseñado es a pensar y por ese motivo buena parte de su esfuerzo, sea mucho o poco, no se traduce en los resultados esperados. Ni se les ha enseñado a ser consecuentes, y por eso no llevan a cabo las acciones necesarias para alcanzar los objetivos que dicen querer conseguir. Tampoco se les ha enseñado a ser perseverantes y por eso les cuesta tanto alcanzar metas que no sean inmediatas. Y por supuesto no se les ha enseñado a ser resilientes y por eso su umbral de frustración suele estar por los suelos…

Pero no erremos el diagnóstico. Eso no es sólo falta de esfuerzo. Por mucho que se esfuercen, si no piensan antes de hacer, ni son consecuentes, ni perseverantes ni resilientes, no creo que mejoren mucho sus resultados.

Y aunque no se esforzaran más de lo que lo hacen ahora, si nuestros jóvenes y adolescentes pensaran y fueran consecuentes, perseverantes y resilientes, ¿qué pasaría con sus resultados?

Desarrollo Personal: Esfuerzo, Trabajo y Productividad

chaval empujando una pared Desarrollo Personal: Esfuerzo, Trabajo y ProductividadEsta es la primera de las dos entradas que quería escribir desde hace tiempo sobre el tema del esfuerzo, tan de moda últimamente.

Mi reacción inicial ante el ensalzamiento del esfuerzo es de rechazo, seguramente porque no comparto los valores de la ética protestante. No creo que el esfuerzo sea panacea de nada, ni siquiera que sea algo positivo en sí mismo. Es más, según de qué tipo de esfuerzo hablemos, ese esfuerzo podrá tener para mí incluso connotaciones negativas.

Esforzarse mucho, además, no tiene por qué ser necesariamente productivo. De hecho, esforzarse mucho puede llegar a ser altamente improductivo.

Parece una paradoja porque se tiende a confundir trabajo y esfuerzo, lo cual es un grave error en mi opinión. Es posible hacer un gran trabajo con un esfuerzo mínimo y un trabajo ridículo con un esfuerzo enorme.

Y esto ya no es sólo mi opinión. Es también pura Física.

En su fórmula más simplificada, el trabajo (W, del inglés Work) se define como el producto de una fuerza (F) por el desplazamiento que dicha fuerza produce (s, del inglés space): W = F · s

En la vida cotidiana el trabajo es lo que llamamos “resultados“, es decir, los cambios que logramos realizar con nuestro esfuerzo. Evidentemente no habrá resultados sin esfuerzo, pero tampoco los habrá sin cambio, por mucho que nos  hayamos esforzado. Esto lo entiende muy bien el vendedor que se ha esforzado mucho pero no ha conseguido finalmente el pedido.

Poner por tanto todo el énfasis sobre el esfuerzo es un error. Lo normal es que podamos obtener un mismo resultado de varios modos distintos y que no todos esos modos impliquen el mismo esfuerzo. Lo importante no es sólo que el esfuerzo sea muy intenso sino también que produzca el mayor cambio posible.

La Productividad es la relación entre los resultados y los recursos empleados para obtenerlos. Según esto, la máxima productividad la alcanzamos cuando encontramos la combinación de esfuerzo y cambio que nos permite obtener un mismo resultado bien dedicando el mínimo esfuerzo para producir un determinado cambio, bien maximizando el cambio producido por un determinado esfuerzo.

Intentar vincular el incremento de productividad únicamente con el incremento de esfuerzo es por tanto una falacia. La Productividad Personal no consiste en hacer más, en trabajar más ni en alcanzar más resultados, sino en optimizar la relación entre lo que logramos y el esfuerzo que nos supone.

Está bien reivindicar la importancia del esfuerzo, pero sin sobrevalorarlo. El esfuerzo es importante para obtener los resultados pero no más que la capacidad para encontrar el máximo cambio que podemos lograr con un mismo esfuerzo.

Enseñemos el valor de esforzarse pero también el valor de pensar, porque el esfuerzo por el esfuerzo es un insulto a la inteligencia.

En resumen: esfuerzo sí, pero con sentido, algo sobre lo que profundizaré en mi próxima entrada sobre el tema.

Premios al Esfuerzo Personal 2008

premio al esfuerzo personal Premios al Esfuerzo Personal 2008

Desde Proyectos, Personas, Pasiones me llega este meme que me pasa Odilas, compañera de aventuras blogosféricas y a quien imagino persona de aficiones sencillas y mente compleja. Muchas gracias, Odilas.

Este meme tiene como objetivo reconocer a otros blogs por su esfuerzo personal durante 2008 y ese ha sido el criterio que he seguido a la hora de elegir mis cinco seleccionados.

Francisco Alcaide publica muchos y excelentes posts, de esos con verdadera sustancia que se quedan en el pensamiento como el aroma de un buen vino permanece en la boca.
Reconozco que su capacidad para combinar volumen y calidad puede acomplejar un poco (¿será que cayó de niño en la marmita donde preparaban la pócima de la inspiración?) pero para mí es sin duda más que un ejemplo a seguir: es lo que los sajones llaman “a leading light”.

Juan Martínez de Salinas es otro ejemplo de esfuerzo intenso con resultados brillantes. Con un estilo sencillo y directo, a pie de calle, desde las “trincheras”, Juan nos habla de múltiples e interesantes temas relacionados con la gestión de personas en las organizaciones y ha logrado que su blog sea una referencia en la blogosfera en este área.
Un blog comprometido, sin pelos en el post, que describe la realidad cómo frecuentemente es y comparte orientación sobre cómo debería ser. Contenido “humano” no sólo sobre “recursos” sino principalmente sobre “personas”.

Jeroen Sangers tiene el blog más “productivo” de la blogosfera. Sus posts son puro músculo; sin nada de grasa. La frase “lo bueno, si breve, dos veces bueno” hecha post. No contento con haber hecho de su blog el número uno indiscutible en productividad personal en español, sigue planteándose constantemente objetivos ambiciosos y jugando peligrosamente con el riesgo de innovar. Jeroen no sólo se esfuerza él sino que nos lleva con la lengua fuera a todos los que intentamos seguirle icon smile Premios al Esfuerzo Personal 2008

Carlos Martí ha logrado con su esfuerzo crear una verdadera comunidad alrededor de su ranking de blogs relacionados con dirección de personas en las organizaciones. Mes a mes muchos de los que allí estamos esperamos impacientes la actualización del ranking. Un esfuerzo considerable teniendo en cuenta que son ya más de 100 los blogs que forman parte del mismo y muchos los parámetros a tener en cuenta. Gracias al esfuerzo de Carlos he descubierto muchos y muy interesantes blogs cuya existencia desconocía.

Andrés Pérez es mi sherpa de Marca Personal. Lleva años, bastantes, explicándonos por qué es importante trabajar nuestra marca personal. Un adelantado a su tiempo que ha sobrevivido al desaliento y que poco a poco está ayudando a hacer realidad una transformación necesaria. Combinando posts escritos con videos, su blog es referencia obligada cuando se quiere hablar de personal branding en España.

Los aquí premiados por su esfuerzo personal deberían, si quieren continuar con el meme y participar premiando a otros blogs:

  1. decir quién les ha pasado el meme
  2. emplear la imagen del trofeo en el post y
  3. seleccionar cinco blogs que merezcan el premio al esfuerzo

Actualización (14 de enero de 2009 @9:00): Acabo de enterarme de que Mario Dehter también me ha concedido el Premio al Esfuerzo Personal 2008 y quiero aprovechar para hacerle llegar a Mario desde aquí mi  más sincero agradecimiento.

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