Mi Escritorio y Otras Herramientas de Productividad

escritorio jmbolivar Mi Escritorio y Otras Herramientas de ProductividadInspirado por dos grandes de la productividad, Jeroen Sangers y Berto Pena, me he animado a compartir contigo el aspecto que habitualmente presenta mi Escritorio, así como las herramientas que utilizo a diario para llevar a cabo mi trabajo de forma más cómoda y efectiva.

Lo primero es comentarte que uso Windows 7 y no Mac. Sí, lo entiendo, pero tiene que haber de todo icon biggrin Mi Escritorio y Otras Herramientas de Productividad

Me gustan las resoluciones altas, tanto si uso pantalla externa como si es la del propio portátil. En ambos casos, la resolución a la que trabajo últimamente es 1920×1200.

Como puedes observar, mi escritorio es realmente minimalista. En el pasado solía tener algunos iconos en el lado izquierdo, no más de una docena, pero poco a poco fui reduciendo el número hasta no dejar ninguno. Al final, y viendo los escritorios de Jeroen y Berto parece que no soy el único que lo piensa, los iconos en el escritorio distraen mucho, por lo que no me parecen una buena idea.

Lo único que puedes observar además de la foto del paisaje es una pequeña barra horizontal en la parte superior derecha. Corresponde a la aplicación AIMP3, mi reproductor musical favorito. Podría tenerlo minimizado pero me resulta más cómodo tenerlo ahí.

En cuanto a la propia foto del paisaje, podría haber sido cualquiera de los cientos que almaceno en el disco duro de mi PC. Llevo muchos años suscrito a la edición Premium de Webshots y me encanta disfrutar de espectaculares paisajes naturales mientras trabajo en el ordenador. Esta aplicación, que además es mi protector de pantalla, va renovando cada hora el fondo de mi escritorio con una nueva foto.

La barra de tareas está configurada para ocultarse automáticamente. En ella tengo una selección de iconos para lanzar con un simple clic de ratón las aplicaciones que utilizo con más frecuencia.

Al otro extremo de la barra de tareas, en la bandeja del sistema, tengo minimizadas varias herramientas que uso con frecuencia.

Una de ellas es DateInTray, una pequeña aplicación que me permite disponer con un click de un sencillo calendario que además incluye los números de semana.

Otra es WindowSpace, utilísima herramientas para manejar ventanas. Puedes moverlas, cambiarlas de tamaño, encajarlas en pantalla, hacerlas siempre visibles o transparentes…

Utilizo también dos aplicaciones para hacer más productivo el uso del ratón sin tener que recordar largas listas de atajos de teclado. Una de ellas es StrokeIt, con la que puedes definir gestos de ratón para simular casi cualquier combinación de teclas que necesites: maximizar, minimizar, cerrar, guardar, navegar… La otra es X-Mouse Button Control, que también sirve para muchas cosas pero yo uso únicamente para activar ventanas pasando el ratón por encima de ellas sin necesidad de hacer click y también para simular con la rueda central del ratón el Alt-Tab de Windows con el que poder ir cambiando de una ventana abierta a otra.

Al igual que Jeroen, también uso F.lux, que ajusta automáticamente la temperatura de color de la pantalla en función de la hora del día.

Una herramienta muy útil para recopilar es GyroQ. La combinación de teclas Ctrl+Q abre una pequeña ventana en la que puedo anotar cualquier cosa que irá más tarde a parar a la bandeja de entrada de mi sistema GTD para ser procesada.

Otra herramienta que uso con frecuencia es The Calculator (la web original ya no existe), una antigua pero muy útil aplicación, ya que con sólo pulsar la tecla Bloq. Num, tengo una completa calculadora en la pantalla, con la ventaja de que permite ver y editar operaciones con muchos términos.

Completando esta pequeña colección, dos “clásicos”: Dropbox y Evernote, que creo no necesitan más presentación, y, por último, Babylon, un completo traductor que puedo usar con cualquier aplicación gracias a su potente OCR.

Como le pasaba a Berto, en el pasado tenía muchísimas aplicaciones, la mayoría de las cuales apenas usaba y simplemente consumían atención y recursos. Un buen día desinstalé todo y decidí que sólo instalaría de nuevo lo que echara en falta en repetidas ocasiones. De este modo llegué a mi configuración actual.

Habitualmente tengo abierto, aunque minimizado, MindManager, ya que ahí están las listas GTD con las que trabajo, y Chrome, donde tengo abiertos los Contactos y el Calendar de Google en pestañas fijas, ya que mi Agenda y mi lista de teléfonos las uso con frecuencia. Siempre intento tener el menor número posible de aplicaciones abiertas y, desde luego, evito siempre la multitarea.

Un Escritorio repleto de iconos es una fuente constante de distracción. Del mismo modo, evitar herramientas innecesarias y saber elegir bien las que te ayudan a ser más productivo, puede marcar la diferencia.

GTD: Procesar es Vaciar el Cesto

canasto vacio 300x299 GTD: Procesar es Vaciar el Cesto Una vez terminada la fase de recopilación, tu trabajo ahora es llegar al fondo del cesto.

Vaciar el cesto no significa llevar a cabo todas las acciones y proyectos que has ido recopilando sino identificar cada una de las cosas que has ido echando al cesto, decidir qué es exactamente y qué vas a hacer con ella.

Cuando hayas terminado de Procesar tu cesto, habrás:

  1. Eliminado lo que no necesitas
  2. Completado todas las acciones que requieran menos de 2 minutos
  3. Delegado las tareas que se puedan delegar
  4. Establecido una serie de recordatorios para las acciones que te hayas comprometido a hacer  y que requieran más de 2 minutos
  5. Identificado todos tus proyectos

Procesar es un comportamiento natural. Si por ejemplo tomas un elemento del cesto y ves que es una llamada que tienes que hacer el jueves, porque es el día que esa persona vuelve de vacaciones, lo normal es que aplaces la acción y lo apuntes en tu agenda para el jueves.

A pesar de ser natural no es innato y para aprender a procesar lo mejor es practicar. Si quieres hacerlo bien simplemente debes cumplir estos tres principios básicos:

  • Procesa primero el elemento que esté arriba del cesto
  • Procesa los elementos uno a uno
  • Lo que sale del cesto no vuelve al cesto

La tendencia natural es a procesar los elementos del cesto en función de la prioridad más o menos subjetiva que les hemos asignado. Esto es un error desde el punto de vista de la metodología GTD porque todo debe procesarse por igual.

Procesar no debe convertirse nunca en hacer, excepto en los casos en que la acción requiera menos de dos minutos. Es importante que, al procesar, tengas presente que tu único objetivo es identificar cada una de las cosas que tienes en el cesto y decidir qué hacer con ella, no hacerla. No te preocupes, si procesas correctamente, no se te quedará nada sin procesar.

Otro error habitual es confundir las búsquedas de urgencia con procesar. Echar un vistazo a tu bandeja de entrada para buscar lo más urgente, lo más divertido o lo más interesante está bien, pero no tiene nada que ver con procesar.

Cuando proceses debes empezar por un extremo y terminar por el otro, respetando el orden en el que se han ido acumulando las cosas. Este es uno de los hábitos a la vez más importantes y más difíciles de conseguir de la metodología GTD, al menos en mi experiencia. En el momento en que rompas esta regla y empieces a procesar en el orden que te apetezca, comenzarás invariablemente a dejarte cosas sin procesar y estarás poniéndote muy difícil, casi imposible, lograr implantar GTD con éxito.

Cuando proceses es muy probable que en algún momento tomes una cosa  y no sepas exactamente qué hacer con ella. La reacción natural de tu cerebro es mirar inmediatamente alrededor a ver si hay algo más “fácil” de procesar, algo que sí sepas lo qué quieres hacer con ello. Esta es otra tentación peligrosa porque supone romper la regla anterior de tomar los elementos en el orden en que están. Lo normal además es que esa cosa “incómoda” acabe sin procesar en el fondo del cesto.

Procesar exige centrar tu atención en una única cosa cada vez y olvidarte de todo lo demás hasta que hayas decidido qué es y qué hacer con ella. No es compatible con la multitarea.

Otro hábito improductivo generalizado es tomar una cosa del cesto, no terminar de decidir qué hacer con ella y acabar volviéndola a dejar en el cesto. Conozco a muchísimas personas que “gestionan” así la bandeja de entrada de su correo electrónico. Cuando tomas y dejas cosas en el cesto no procesas, ni organizas, ni evalúas, ni haces. Es tiempo perdido. Si en lugar de tomar y dejar cada cosa una sola vez lo haces varias, estás multiplicando exponencialmente ese tiempo perdido. Por este motivo es fundamental que lo que saques del cesto no vuelva a él.

No lo olvides: procesar no es hacer, es vaciar el cesto.

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